
Vive en la nostalgia desde hace mucho tiempo.
Esperándote en mis recuerdos tan bien resguardados.
Eres mi rima y mi espada.
Te mantengo en lo profundo de mis entrañas.
Eres mi verso que canta.
Y solo te saco casa vez que el mundo se me desborda.
Y el viento sopla con desasosiego inquietante.
Nunca te has ido del ayer y de mi presente.
Me cuesta tanto ceder y aprender
Que el universo es muy eterno.
Infinitamente supremo.
y tu ya no estas más para mi consuelo.
Trabajo con el corazón
Como tú me enseñaste de chico
Quiero ser una minúscula partícula de la grandeza que fue tu ser.
A mi padre que descansa como dormido.
Poesía
Miguel Adame Vázquez.
23/02/2013.