miércoles, 31 de enero de 2018

Los que amaron



Los que amaron
momentos mortales de agonía delirante
corazones inconscientes que duermen con el sueño de la muerte
que en su tardía impaciencia llega agobiante .

Quién soy yo para juzgarte
si solo tengo una ternura
como anhelo alucinante,
artificio de una herida sin expiación.

Te di mi amor con todo su encanto
te ame hasta la misma gloria en el tormento amargo
condenado a ser infeliz
en el lecho de los muertos olvidados.

Con la esperanza brotando pero incierta
ante el llanto y el quebranto,
así te amé con mi infame piedad en un velo terminante  
destinado a tener que sufrir siempre en desgracia por ti.

Con el sentimiento hasta el mismísimo rincón del último odio
corazón roto amando,
con los sueños errantes y sin rumbo
encontrando solo las flores del sepulcro errado.

Te creí verdadera con tu soberbia delirante
arranqué mi calma del placer negado
contemple tus labios de lujo en hermosura
hasta el hastío viví por un amor barato.

Perdí la memoria en un retiro anunciado
huyendo a toda prisa de un te quiero simulado  
fui rehén del poderío de un cariño ciego
que nunca olvidó el abismo negro en donde quedé abandonado.

Lo que amé fue un rumor que presagia la ruina a mi memoria
profundo silencio de un olvido ganado
ocaso de un amor que solo duele,
los que amaron no supieron decirme como podré sobrevivir sin ti.

Poesía
Miguel Adame Vázquez.
El mute

31/01/2018.

 

martes, 30 de enero de 2018

Culpable



Culpable
soy culpable de dejar que el frío me diga
lo inútil que soy, no es indiferencia
ningún amor propio vive en el lodo del dolor.

Cuando sabrás llamar a una sonrisa,
calentar los rayos del sol
con una lágrima amarga
que quiere que cargue a cuestas su amargor.

Te juro que no se olvida,  
aunque quede perdido en el resquemor
esperando que pidas perdón,
no lo harás nunca has dado amor.

Algún día vendrá la muerte
no estaré oculto entre las sombras,
el silencio solo será un festín de risas
en donde tendrás que lidiar con tu realidad de terror.

Serás un abismo sin orgullo
un insecto herido entre las tristezas
de una nostalgia pensativa,
una piedra en el camino sin adiós.

Serás un recuerdo demente
como el polvo de otoño inhalando sin perdón,
una queja que huye despavorida
por la quietud de mi olvido
que te dejará sola sin amor.
Culpable no soy.
El Mute.
30/01/2018.

 

 
"Culpable", un poema de MiguelAdame via @poemame_poesia http://poemame.com/story/culpable

lunes, 29 de enero de 2018

Es más sencillo.




Es más sencillo
equilibrar los dones
en una soledad poco entusiasta.

Que te lleve a contar el tiempo
buscando pretextos
sin estar enfermo, sin esperanzas.

Respirando congojas
sin la voluntad que dure para siempre
por llorar a solas.

Hasta que el silencio oculto
marque la frente
para no vivir de rumores.

Es preferible guardar los dolores
que morirse de viejo
por un triste recuerdo.

Olvidar a esa rutina cercana
sin sonrisas y muerte
sin orgullo triste por la nostalgia.

Hazlo hasta que el viento frío
seque tus lagrimas
sin tener que bajar  nuevamente la mirada.

¿Cuando dejarán de inconformarse
cada vez que ambiciono curiosear
con la promesa de seguir por un futuro?.

Dejame vivir por los rincones humildes de un pensamiento
que nunca volará del todo del nido
es más sencillo.

Poesía
Miguel Adame Vázquez.
29/01/2018.





domingo, 28 de enero de 2018

Un amor desesperado.



Aprendemos palabras
repitiendo recuerdos que son gratos a la memoria
imitando lo que leemos de otros,
los mismos renglones
los mismos desvíos de un espacio obsoleto.

Limitamos a los gritos con exactos espasmos
¿qué es lo que dicen los demás de mí?
¿que es lo que me juzgan
esos repetidores que aman
ser todo menos ellos mismos?.

Es alto el precio por descubrir nuestras culpas
entre los errores de unos oídos sordos
que no se esfuerzan por liberar los lamentos
que a toda prisa se agotan
ante la inspiración de un ridículo verso.

Vicio audaz que con el tedio matutino
se dice disfrutar de cada palabra
con el café de la mañana
antes de tener que empaparse
del bullicio de diario de unos sórdidos lamentos.

Espías de remordimientos
que deshojan poco a poco los halagos
que se convirtieron en una condena infecciosa
por el mezquino momento en que se dice
que ya todo está escrito.

El talento siempre es sereno
menos cuando compite con otros,
ahí se trasforma entre las quejas hipócritas
de una acusación cada vez que exige como tributo
tenerme que leer de nuevo.

Mis manos están cansadas
de tener que sostener a un corazón piadoso
ante la turba que se pierden en la fiesta
sin apiadarse por un solo segundo
de aquel que decidió irse ayer.

Algún día dejaré de ver con estos ojos
tendré que conformarme con soñar con las caricias ajenas,
esas que se aferran para siempre
amado a ese el último renglón
de un amor desesperado.

Poesía
Miguel Adame Vázquez.
29/01/2018.
   


sábado, 27 de enero de 2018

Por última vez digo adiós.



Aumentaron las cadenas
de un cansancio prolongado
era un encierro atado a un acertijo
de un valor alucinado,
pretexto marcado por el tiempo pasado.

Rebelión de penas de un imperio
inexperto yelmo desolado
anuncia la ausencia asimilada
por el último caudillo levantado
siempre quedará la polvareda de una ilusión.

Más injusto no puede ser
así son los campos
bajo un cielo precedido
de un permiso concedido
por la última herida marcada de un adiós.

Han pasado doscientos años
desde que el guerrero invicto
pidió clemencia ante la victoria,
después de tanto tiempo la luna
se sigue asomando esplendorosa.

Somos ardientes como el fuego
ese que fulgura con tan solo una chispa fría
en la mañana anaranjada que refleja
a el sol que nunca supo cómo superar tu partida
sin ningún beso de despedida del amor.

Fue los grilletes sin las ruidosas cadenas oxidadas
que me hicieron recordar que era más fácil no tenerte
que tener que decir
unas cuantas palabras que mi mente
solo quiere escuchar para olvidar por última vez.

Poesía.
Miguel Adame Vázquez.
27/01/2018.


jueves, 25 de enero de 2018

El principio



El principio
regresamos el tiempo
bebiendo del agua nacida de la tierra,
agua tibia que purifica los motivos.

Los años nos golpearon
se ensañaron con nosotros
por no tener oscuros los sentidos,
hoy regresamos al origen.

Soñamos nuevamente
con cambiar nuestro mundo,
solo pedimos un poco de clemencia
de los tiernos cariños.

Construiremos de nuevo un camino
uno sin piedras y senderos malditos,
uno con la luz de la verdad
que aleja a los lobos convertidos.

Hemos aprendido a guardar silencio, mirar y callar,
aunque el silencio se lleve por dentro
solo debemos llegar a ver el invierno
con una primavera en el corazón.

Renunciamos con dignidad,
no seremos harapos
de una carnada fresca
que con los males se apesta.

Principios
orgullo sin vanidad o recelo
eso somos ahora,
libres y completos
sin dolor y con esperanza.

Nunca más gritos sin voz
en nuestro corazón,
reparamos a uno, con eso nos basta
ese uno vale un millón.

Poesía

Miguel Adame Vázquez.
26/01/2018.

Con cariño para Sonia y Raúl.

miércoles, 24 de enero de 2018

El ciego





El ciego ve con sus penumbras
con ese hueco de sus ojos vacíos
decidió perder hace ya mucho tiempo
al querer con su ego enterrar a una noche amada.

El ciego miente con tal de justificar sus heridas
derrumbando el espacio en un instante
sintiéndose alegre
burlándose de la herida de otros.

El ciego quiere sacarme los ojos
y en las cuencas oscuras  
acariciar la inmundicia
para poseerlo todo sin ningún principio y salida.

El ciego odia mis versos
no los puede oler,
ni siquiera los reconocería
nunca lo verá un ciego narcisista.

El ciego del alma cierra los ojos
no quiere ver la luz cuando brilla
prefiere morir
que verme sonriendo este día.

El ciego del corazón odia
sin límite o medida
su misión es recoger los pedazos
de lo que fue su miserable vida.

Si el ciego despertara el resto de los sentidos
tal vez su luz siempre estaría viva,
pero el ciego narciso

quiere cegar tu corazón.



Poesía
Miguel Adame Vázquez
24/01/2018.

lunes, 22 de enero de 2018

Tuve miedo a la locura



Tuve miedo a la locura
y deje de amar
junte un palmo de penas
y las deje sangrar.

Las heridas cicatrizaron con ternura
fue preferible callar
no pretendí plagiar tu alegría
me bastó con observar.

He querido fingir que no sé nada
me ganaron los clamores de libertad,
repose a la vida
yaciendo varado en un vacío de soledad.

Quise seguir sumergido
en la espesa oscuridad
la melancolía me apresa
invitándome a vacilar.

Quise aminorar el llanto que triste
inunda de mentiras la verdad
fue más grande el pasado
que las ganas de disfrutar la santidad.

El tiempo se aproxima muy confiado
sabiendo que no lo podré desafiar
tomaré distancia de la ignorancia
ya no me quiero arriesgar.

Tuve miedo a la locura, deje de consolar
ahora soy yo el que siente vergüenza
al no poder superar
la festiva alegría de la no prosperidad.

Poseía.
Miguel Adame Vázquez.
23/01/2018.