sábado, 21 de noviembre de 2015

El amar te salvará.


He sido fiel testigo de cómo muchas personas son vestidas por la desdicha, como otras son gobernadas por el odio y desamor en sus entrañas.

He visto como la maldad carcome sus propios sentimientos y su propia mente solo construye la maldad.

He visto como sus ojos odian el amar de otros y las sonrisas y los éxitos ajenos los trasforman porque solo ellos deben ser el centro de gravedad.

He visto como se construyen fortunas y se crean grandes egos a costa del sufrimiento de los que no pueden ganar.

He visto como muchas almas no tienen su propia fuerza de voluntad para luchar por lo que aman y por lo que valen en verdad.

He visto cómo simplemente van dejándose dominar a cada momento sin mostrar un poco de dignidad.

He visto como de la noche a la mañana.
Todo nace, todo se construye, todo se circula y se trasforma en un abrir y cerrar los ojos.
He visto como en un parpadeo casi instantáneo todo un momento puede cambiar.
He sido fiel testigo del placer de otros al matar.
He visto como el amor verdadero no se compra, porque la verdadera lealtad no tiene un precio ni fecha de caducidad.

Podré sería un ingenuo soñador en un mundo que solo desata la irá y la desolación en cada momento que transcurre sin tan siquiera dudar.

Sin importarle un solo comino el esplendor que brilla ante sus ojos cada nueva mañana cuando sale el sol.

Podré ser un individuo odiado y solitario en un mundo que solo está lleno del bullicio insensible al sufrimiento y el dolor.

Podré ser solo un ser humano que se siente orgulloso de lo que de lo que con su testaruda pasión quiere cambiar.

Podré ser muchas cosas a la vez en un solo momento y como todos, distare mucho en ser un hombre perfecto y que nunca falla al actuar. 

Podré ser eso y muchas cosas más.

Pero lo que sí soy es un ser que sobrevive a un entorno peligroso y que solo aveces te quiere ver llorar.

Soy un ser que puede lograr todo solo de una única manera y el odio derrotar.

Amándome al amar a aquellos momentos que son buenos y que el universo te da.

No dejaré pasar por alto aquellas sonrisas llenas de esperanza.
Me aferraré a lo que se debe amar.

Me sujetó fuerte a aquellos pequeños y sublimes actos de bondad.
Me aferro a una gran vida que puede ser muy placentera pero que es muy corta.

No pierdas él tiempo odiándote al odiar a otros.
Porque muy pronto te darás cuenta que la lucha vale más que la maldad.

Poesía.
Miguel Adame Vazquez.
21/11/2015.



miércoles, 4 de noviembre de 2015

Yo necesito de ti



Cuando el ocaso llega y se torna en una oscuridad fría y desoladora.
Cuando la noche no pasa inadvertida a tu vida y te roba el gozo y la alegría.

Cuando los ventarrones de la desdicha sacudan tus pensamientos y el corazón te duela por la desventura de tu vida que aveces se acorta y se vuelve injusta y dolorosa por los egos ajenos que te odian.
Cuando te falte el propio aliento y la fuerza que tienes para seguir caminando ya no te sostenga.
Recuerda.
Nunca más estarás solo en este universo inmenso e infinito.
No dejes de luchar y recordar cuanta gente aún te ama, es más la grandeza de tu alma aveces rota que el dolor del ser oscuro que te roba tus alegrías.
No los dejes ganar.

No olvides lo maravilloso que es ver la sonrisa de un niño al ver tu rostro o la caricia sublime de un rallo de sol que apacigua tu frío.

No olvides el ladrar de los perros que amistosamente te abrazan, porque eres para ellos su máxima gloria.

No olvides el ronronear de tu gato que con su canto te protege en un círculo mágico.
No olvides que para muchos tu presencia sublime es su único refugio en tempestades.

Cuando tus ojos sean el reflejo simple  de una tristeza que invade por un momento tu interior y la indiferencia de este mundo agitado de un golpe te sacuda el rostro.
Recuerda que nunca desde tu nacimiento cósmico has estado solo.
Has venido a este mundo a cumplir un maravilloso propósito.

No dejes de luchar  por ningún momento.
No permitas que te roben el gozo de amarte tal y como eres auténtico.

Estira tu mano y alcanza la paz que está en tu interior.
No busques afuera una respuesta.

Sonríe y grita fuerte con todas tus ganas hasta que el pudor se lo lleven el viento.
Qué importan los ojos que te observan venenosos.
Tienes que creer en ti.
Yo creo en tu poder de cambiar tu mundo.
Yo creo en tu amor sin límites y esplendoroso.
Yo creo en tu capacidad de trascender a tu entorno y reconstruir cada día en algo mejor.
Yo creo en el amor que tienes por las cosas buenas.
Yo creo en tu fe y en la paciencia que le imprimes a cada palabra que pronuncia tu boca.
Cuando el ocaso llegue frío y te robe el gozo y la alegría.
Recuerda que no me necesitas.
Yo te necesito a ti.

Poesía 
Miguel Adame Vazquez.

04/11/2015





A través de la rendija.

Te veo por mis ojos no te puedes ocultar de la mirada te observo con la mente puesta en los sentidos sin ninguna última palabra....