
Cada vez me vuelvo más a ti.
El camino de la frustración que amarga el sabor de una dulce victoria se marchita con el paso del tiempo y de la fuerte neblina de la desesperanza.
Cada vez me impregno más a ti.
Del latido acelerado de un corazón marchito.
De unas palabras que denotan oscuridad y desdicha.
Cada vez me impregno más a ti.
Porque el aire que resopla los campos carcome mis labios y calla mi suspiro vagabundo.
Me siento mas frío.
Cada vez me impregno más a ti.
Cuando me gana más el sueño.
Y la esperanza combativa que nunca se da por vencida se destroza al primer sollozo de una retirada consentida.
No se si venceré.
Aveces es sabio refugiarse agazapado mientras pasa la tormenta.
Porque siempre el sol calentara al día siguiente de una fría mañana.
Lo importante es estar ahí.
Y siempre llegar.
Cada vez me vuelvo más a ti.
Poesía
Miguel Adame Vázquez.
01/03/2013.