sábado, 30 de mayo de 2020

Vivir en mil poemas.

Confieso que he vivido
en mil poemas,
sin reproches
sin pasado.

Mil razones para amar
se dice fácil,
un espejismo
un breve espasmo.

Mil voces para pedir perdón,
voces que se fueron
que llegaron.

Un amor fugaz
un relámpago,
la musa cómo amor,
confabulario.

Nada quedé a deber
todo me lo dí,
cada palabra
cada verso,
cada letra.

No me iré a ninguna parte,
¿a donde puedo ir
que mis sentimientos queden
en el reloj de un espasmo?.

Florecer desde el escombro
en la fortaleza,
sin el abandono.

Tengo mucho que decir,
por ahora
no se me antoja hacerlo
todo principio tiene un fin,
cada fin es un principio nuevo.

Mil poemas para ti,
tantos años,
palabras que volaron
en un viento lejano.

Se han ido para no volver,
apenas pude sujetarme
de una palabra,
esa nunca se irá.

Vivirá conmigo
en mi regazo,
la sujetó con fuerza
es mi regalo.

Seguirá lloviendo
muy a pesar de los insectos,
mi corazón no palpita como antes
no sabrá cómo hacerlo
con un verso lo engaño.

Mil poemas para ti
poemas sueltos,
poemas que huyen
que se esconden
que meditan
en su propia estructura.

Nada me guardé
todo te los di,
en cada suspiro
en cada abrazo.

Confieso que he vivido
en mil poemas,
sin reproches, sin pasado.
en un presente que ama
que no necesita otros mil poemas
para decir cuanto te quiero
cuánto he amado.

Miguel Adame Vázquez.
Él Mute.


Muchas gracias por estos cinco años de tantas satisfacciones, tanto amor y tantos momentos compartidos, todos se quedan, ninguno se va.
Solo se transforman, transformemos cada letra que escribimos, que leemos en algo bueno, los poemas son nuestra manera de decir, aquí estoy, no te olvido, te comprendo, te entiendo, yo también he amado, sufrido y he sido maltratado, pero mejorando mi entorno comprendo que me amó y que no necesito de nada ni de nadie para ser feliz.
Sigo adelante, sin reproches, con la mejor actitud, queriendo lo mejor para ti , para los míos y para mí.
Eso es ser poesía.

Poesía y vida.
Muchas gracias.

viernes, 29 de mayo de 2020

Llovió

Llovió
el cielo se apiadó
de esas hojas tristes
que ondulaban hacia el sol.

Una a una, cada gota cayó,
como el olvido
que es recordado
con un hermoso momento.

La milpa 
tuvo la oportunidad
de crecer en el campo
de la esperanza y el amor.

Lluvia bendita 
que da la vida,
el viento como musa favorita
bailó hasta el anochecer.

A empujones
el corazón se sumerge
en cada momento
que fué único.

Sin apegos
sin necesitar de nada 
para seguir respirando.

Estrella tibia
que trae la brisa
de esos años que fueron todo.

En ellos 
las mariposas volaron a la cordillera,
la Luna fue adolescente
y amó con locura.

Poemas que durmieron
con el dolor a cada palmo,
miedo náufrago de un te quiero.

Nostalgia que nunca estará de rodillas
en un preciso momento,
poesía que canta
con el eco de vivir y dejar ser.

Aquí seguiré
cortando el trigo malo
que envejece con el esfuerzo
de amar siendo libre.

Me sentaré en las nubes
lejos del griterío
de un corazón turbio.

Llovió,
salieron los caracoles
a bailar de alegría.

Sin amarguras
o ataduras
de una ausencia
que no quiere desprenderse.

Aquí me sentaré
para ver que no todo se ha ido,
queda el amor de los niños.

Amé en este penúltimo poema
que alimentó mi cariño,
no existió el siglo
que pudiere contener 
en una madrugada
la luz reluciente
de un nuevo amanecer.

Miguel Adame Vázquez.
29/05/2020.

jueves, 28 de mayo de 2020

Quiso llover

Quiso llover
el viento, la oscuridad
el frío.

La milpa sonrío
agua bendita, decía,
no llovió.

A penas unas cuantas lágrimas del cielo,
el sol salió
como la burla de una esperanza.

Espero que mañana
florezca la semilla
del huerto que sembré.

Aquí estaré
con las mismas preguntas de siempre,
viendo moverse a las ramas.

No olvide, amor mío
la pregunta del olivo,
esa es nuestra
bajo el río.

Ahí no necesitamos que llueva,
verde es la sombra
de una verdad exenta.

Viento y sombra
piedra y rocas,
qué más quieres.

Con una corbata de seda
temple mis campos,
tiemblo por el futuro.

No tengo miedo
el amor es un bálsamo lindo,
que cura a los heridos.

Quiso llover
pero no llovió,
en el cielo más lejano
una sola palabra salió.

Miguel Adame Vázquez.
28/05/2020.

No se olvida

No se olvida
pasado que quiere ser presente,
esas noches
cicatrices, 
esos desvelos.

Duele el cuello
cuando la memoria recuerda, 
angustias
suspiro sin retorno.

El pasado
quiso asesinar al ruiseñor
noches que regresan, 
oscuras.

No se olvida
cómo olvidar la muerte inmutable,
el durazno con plaga
el domingo sin estrellas.

Cómo olvidar
la sonrisa que lloraba,
la palabra muda
el beso amargo.

Hoy el secreto es 
que no hay secretos
fuera mentiras,
o una inocencia dormida.

El presente es un sueño
sin rupturas
o malas salidas.

El presente es un amor
que duerme en los huesos,
es poder sin silencios.

El hoy es fuerza que vence
un lucero en el cielo
el lirio con viento,
una rosa de hojas bellas.

Es un cielo azul, 
un pastor que acaricia
con ternura
a la oveja más pequeña.

El presente es Dios 
sin enemigo,
una belleza que no es triste,
un mañana que canta. 

El pasado
no se olvida,
ya no fermenta en mis días,
es pasado
un perdón que se retira.

Miguel Adame Vázquez.
28/05/2020.

miércoles, 27 de mayo de 2020

Moverse

Moverse
racimos de sol,
el fuego
el llanto no tiene fuego.

El corazón de las cigarras
cantan
que llegue la lluvia,
canción de esperanza.

Suspiros
el aire pasa herido,
amor mío
nunca te olvido.

El río, la sombra
la roca, la seda
todo es grandioso
cuando todos se quedan.

Dame cerezas
yo te daré mis olivos,
haremos un puente
juntemos los ríos
qué ruidosos esperan.

En la orilla del agua
crecen los lirios,
solo el bambú visita
al cielo  que es distinto.

Moverse
virtud de una sola palabra,
a estas alturas
todo me da la gana.

Sumergí la brújula
para saber qué pasaba,
la soledad es insegura
prefiero la voz que antes me hablaba.

Que la tierra cante
que las estrellas no se vayan,
la Luna es inmóvil
cuando la observamos en tú ventana.

Pronto es demasiado pronto
mejor vayámonos despacio,
esto no se acaba
hasta que se acaba.

Las hojas se agitan temblando,
sus acentos, sus dichos
sus palabras,
es solo un poema que habla.

Nardos celestes
cristales que brillan,
jacintos y yedras
todos ellos ya no cantan.

Que se mueva la vida
es divertido el remedio,
cubre la tierra con prosas
que lo sencillo 
ya lo tengo en palabras.

Miguel Adame Vázquez.
27/05/2020. 

martes, 26 de mayo de 2020

Ausencia

Perenne ausencia,
soledad
desvelo que cautiva
por siempre.

Carne oscura
ciego,
desasosiego
es no tenerte.

A veces 
amanece de malas
anochece
tú me pones de malas.

Voz fría
húmeda,
arde la garganta.

El rumor 
siempre sobrevive,
dolor es no tenerte.

Mientras tú
no eres posible,
inaccesible es mi lamento
imaginarte por siempre.

El corazón pobre
se va despacio,
solo latiendo en su presente.

yo te miraba flotando,
en mi agonía dulce
solo el insomnio ignoraba,
lucero sin alegría
es no poder complacerte.

Anclado
quiero tenerte,
exacta
el amor es infalible
cuando se canta muy fuerte.

Eterno y diminuto
el vértice de mis lamentos,
escucha,sigo de pie
viviendo y muriendo
sin recordarte.

Quiero escribir dormido
rincones,
tiembla el insecto
al volar más fuerte.

Lloraba
la Luna se pone triste,
ahora soy un hombre
no un niño que teme 
a los dragones celestes.

Mil motivos
para tener un corazón,
equilibrio,
no llueve
la milpa seca implora ser verde.

Pronto se olvida
resquicio de un recuerdo,
desligado y oponente.

Así es el poema que quiso
ser un amor por siempre,
siguen los minutos
vean mis ideas.

Son las estrellas 
sin un rayo crujiente,
es mi nostalgia que añora
sabe que es historia tangente.

Perenne ausencia
pronto será domingo
seguiré sensible,
sollozo como un adolescente.

No soy dueño de nada 
todo es prestado,
inocencia triste
belleza reluciente.

La mañana seguirá dormida
visible,
incompleta,
rayada de frente.

Es un poema
que no quiere perderte,
te extraña
te quiere.

Fuerte es el enemigo,
yo tengo a el viento,
se mueve a su ritmo 
soy invencible,
que así fuera siempre.

Vacía es la libertad
cuando en un verso
todo se detiene,
y todo se pierde.

Perenne ausencia
que no supo tenerte.

Miguel Adame Vázquez.
26/05/2020.

lunes, 25 de mayo de 2020

Estos tiempos

Los otros tiempos
ellos vivían en su propio silencio,
en su sufrimiento
en la emoción de contaminarse
sin darse cuenta.

En estos tiempos
la ignorancia se frustra
por que a perdido la inocencia
de vivir en opereta.

Estos tiempos me gustan
les he quitado el sufrimiento,
ha quedado la poesía
esa siempre tiene hambre
de querer construir su propia vida.

En estos tiempos
queda el perfume y su penumbra,
extrañamos el mar y su cordura
el olor a coco y su dulzura.

En estos tiempos
vivimos el tiempo,
sin prisa, 
disfrutando lo que tenemos
a la mano sin mentiras.

En estos tiempos
colecciono el agua y su colina,
el viejo roble y las frutas silvestres.

En este tiempo el sueño resplandece
como el sol que acaricia a la arena
hasta que la vuelve tibia.

En estos tiempos
la vida es adolescente,
es imperfecta como siempre,
limita lo eterno
con un soneto que se refugia
en un minuto que se hace presente.

Miguel Adame Vázquez.
25/05/2020.

Vivir en mil poemas.

Confieso que he vivido en mil poemas, sin reproches sin pasado. Mil razones para amar se dice fácil, un espejismo un breve espasmo. Mil ...

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