lunes, 6 de diciembre de 2021

La felicidad sabe a café

 



Nosotros,

inmediatos,

más allá de los otros.


Con la súbita mirada

que se infiltra

en la luz de un invierno.


Con los sueños que hunden raíces

mirada de noche,

el amor tiene tus ojos.


Nosotros,

somos el tiempo

que desvanece un instante.


Látigos y recuerdos

de un amanecer

que toca tu piel.


Voz que ya no tuvo tus gritos,

se derrumba la muerte

porque sabe que estamos vivos.


Somos capullos mortales

sin queja,

interrumpiendo a la oscuridad.


Con la esperanza dulce

ordenando el sufrimiento,

atravesando la agonía con un beso.


La felicidad sabe a café.


Mute.





lunes, 29 de noviembre de 2021

Bajo la luz



 Bajo la luz 

la desnudez de un pensamiento,

mirada de un creyente.


¿Qué sabes tú?

si la memoria engaña hablándote,

dulce fragmento 

de una voz sin garganta.


Pude besar tu corazón estremecido,

temblando,

es el entusiasmo sutil de unas palabras.


El mar arrebata

el sabor dulce de un aroma 

que no se conforma 

con una simple mirada.


Sacude mi cuerpo 

ante del derrumbe ambulante.


El limbo se crispa,

sucumbe ante la pérdida

de un espejo que no guarda rencor.


El tiempo es referente,

sin violencia y cólera

sobrevives al olvido.


Siempre es así

Maquinista,

mira con un poema las estrellas.


Mute



domingo, 28 de noviembre de 2021

Mañana seré feliz.

 


Respira

será rápido,

vive junto a mí.


El miedo no asusta

aunque siento 

que estamos pasando,

las caricias son discos viejos.


Ya no están,

no busques más,

duele,

es mi reclamo,

ya nadie sabe tocar las manos.


Soy optimista,

sin abrazos aún sale el sol.


Mañana no será igual que hoy.


Finjamos que el beso es incierto,

que no es un cadáver 

en vías de extinción.


Pongamos a salvo

las miradas sin rostro.


No es fácil escuchar canciones

esperando el milagro.


Escribiendo poemas

que nadie entiende,

tragando soledad

cada vez que estás lejos.


Faltando a la noche

cuando los días no volverán,

callando a el otoño

aferrado al margen de una plegaria.


Que hermoso es ver el fuego 

consumiendo el recuerdo

de un árbol que ya es ceniza,

calienta el sueño innumerable.


Hemos dejado

que los desvelos

sean una tristeza que nunca duerme.


Llegará la primavera

y yo muriendo,

qué sátira es la vida

morimos desde que nacemos.


Aún así me aferro

a las flores de abril,

a los meses que faltan muy pocos 

y que ya no son tantos.


Sonríe,

la tarde es hermosa.


Los rayos del sol

entran con amor por la ventana.


Esa es mi caricia,

mi abrazo, mis besos

sigo amando.


Roguemos,

será rápido.


Respiro.


Mañana seré feliz.




Maquinista.



viernes, 26 de noviembre de 2021

Si no amas, no aprenderás nada.

 



Lealtad sospechosa,

imagina

que todo toma tiempo.


Flores de una prosa hermosa,

poseen el silencio de un recuerdo.


Deseo de un beso en pandemia,

impúdica hasta la lágrima

que se atreve a beber al instante.


Tiene fiebre

en el candor de sus pecados,

beso atado,

ausente a cada grito de amor.


Fiel es el amanecer húmedo,

ese que escucha el escándalo

que rompe mis nervios.


Impaciente

es la distancia que es tan sola,

tanta retórica

que amanece escupiendo recuerdos.


Hiere mi reposo

es tan silencioso,

tan envejecido

tan involuntario.


Dime cómo triunfar

sin repudiar la melancolía que anochece,

cada vez que rechazas un poema.


Dime cómo allarme

en la retórica de una voz triste,

en el desierto tan extenso

que parece un vicio.


Si no amas 

no aprenderás nada.


Mute.


miércoles, 24 de noviembre de 2021

La más querida

 



Tú, la más querida

la mano tibia

que silencia a una serpiente.


Detén mi corazón

que vive en agujeros,

he pasado toda una vida

buscándote.


Quiero vivir

con el desierto gritándome,

con tu sonrisa acordándose de mí.


El abismo es tán anónimo,

tanto dolor con tanta vida,

pura vanidad deseándote.


El tiempo ha devorado

las sombras,

pequeños chasquidos

llamándose.


De piedra es el despojo

que resiste,

amo el poderío de tu voluntad.


La noche brilla escondiéndose,

consuela el castigo

que ha seguido tantas veces.


Ni siquiera el silencio

detuvo la marcha,

fueron fisuras que emigraron 

cayéndose al mar.


Tus ojos enormes

son un invierno pasado,

labios temblando

por tantas preguntas.


Resiste,

el instante está arrodillado,

profundo es el sueño

que se acuerda de ti.


Piel fatigada,

atrapada en las aventuras

de muchas veletas.


Nudos que habitan

el vacío de mi soledad.


Tú, la más querida

la mano tibia

que silencia a una serpiente.



Mute.


https://youtube.com/watch?v=FvCjIGaZjgo&feature=share





lunes, 22 de noviembre de 2021

Cuánto te amaba

 





Te dejé ir

a través del silencio,

habiendo amado mucho.


Huí de ti

tan ausente,

despojando todo

lo que desaparece.


Fueron palabras cansadas,

tristes.


Cómo un despojo

del mundo que ríe

tan eufórico.


Sospecho

que he hecho de ti 

una deidad.


Una con piel de terciopelo

que ignora la melancolía

de un gorrión a contra viento.


Cuánto murmuré,

hasta que mis ojos se murieron

sin tantas sorpresas.


Fuiste un ocaso,

victimaria de mis horas oscuras.


Nunca te mentí,

hasta el final el destello

fue un cincel radiante.


Hoy soy incapaz de mirar,

me he quedado agitando una estrella 

sin tanta rabia.


Cegado

olvidando a mi sombra,

cayendo en una hendidura vacía.


Fue entonces que descubrí

que no te amaba.


La misma noche en su oscuridad 

fue una luna encarnada.


Eran las palabras de un poema,

atrapadas por el viento 

y sin cadenas.


Era un crepúsculo 

que sobre mí pecho

lamía tu recuerdo.


Hasta que el silencio lloró

y supe que te había dejado ir,

cuánto te amaba.


Maquinista.





La felicidad sabe a café

  Nosotros, inmediatos, más allá de los otros. Con la súbita mirada que se infiltra en la luz de un invierno. Con los sueños que hunden raíc...

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