Así es tu alma cuando se tambalea en la cuerda floja del destino que te toco construir.
Nunca te dije que sería fácil librar las cadenas que te atan al demonio que te capturó.
Nunca te advertí siempre a tiempo del silencio que se hunde en lo mas profundo y frío del calabozo atascado de mentiras ocultas que te cubrió.
Sé que nunca todo esta perdido.
Sé que puedes recobrar el ánimo porque una vez ya venciste al mundo que te atacó.
Sé que lucharás con toda tu fuerza y ganarás las voluntades para no ver llorando a un intento que ha fallado en su desesperación.
No te rindas por las voces que una vez te gobernaron y tu gran nobleza derrotó.
Usa el amor que te habían dado como un escudo protector.
Tu puedes alzar la voz cada vez más alto en tu propio corazón.
Y así olvidar el dolor que te consumió a raudales porque nadie vivió la tormenta que en tu vida destrozó los rosales de tu pasión.
Tendrás que ser tú quien llene los ríos y manantiales de la alegría que silenciaba los alaridos del ser profano que te humillo.
Nunca olvides quien te amo primero en este mundo bandolero y de desunión.
Poesía
Miguel Adame Vazquez.
22/02/2015.




