domingo, 30 de septiembre de 2018

Tsunami



Memoria
con estas palabras hoy siento distinto,
lejos de tantas cosas
de esa mirada alegre sobre los cabos de la tierra.

¿Porque se sacude el mar y escupe la arena?
y las olas prenden atravesando el olvido
dejando un matadero de lodo y gemidos,
nadie gritó y corrió al cerrito.

No fue suficiente el temblor
no fue el tambor quien hizo su ruido
ahora solo hay dolor y gritos marchitos
se escucha el temor silbando el cuchillo.

La memoria sirve para enterrar la premura  
sin el terror de los que aún ya han partido,
cayó la tarde y el mar se había ido
solo dejo la angustia y el terreno baldío.

El tsunami se llevó mis flores
olvidando a la vida
arremetida y huida
partió sin todos entregando mi vida.

El mute.
30/09/2018.

sábado, 29 de septiembre de 2018

Ahí estaremos



En un laberinto perdí el equilibrio
era el bullicio de un tumor que a mis ojos cegaron,
solo perdía la belleza de poder amar
en cada mañana con su luz cálida.

Frágil y espontánea es la línea del tiempo
que nos aleja de lo que verdaderamente amamos,
suspiros que caen con las hojas que anuncian el otoño  
de una oscuridad tan verdadera que el aliento colapsa.

Somos más que un espacio diminuto  
en un universo sin fin e inimaginable,
somos un deseo en una sonrisa débil
un abrir y cerrar de ojos en un resquicio pequeño.

Ternura que se fuga en el olvido
de esa fragilidad tan sutil que es la vida
cada vez que se hace un camino
y se aferra con todas sus fuerzas para poder vivirla.

Ahí,
ante ansiedades y falta de abrazos
vas como un lobo solitario
vagabundo de afectos.

Ciega y sorda no ves lo que amamos,
eres tú el amor verdadero,
solo falta que lo descubras
antes de que te falte el tiempo.

Montones somos como la arena del mar
los que te amamos con tanta fuerza y voluntad,
llegaremos mano a mano
a esa cima de la adversidad.

Y ahí,
desde las alturas,
voltearemos la vista hacia abajo
aprenderemos a nunca soltarnos.

Nunca más una vez más.

El mute
29/09/2018.


miércoles, 26 de septiembre de 2018

Ríe.


Ríe, aunque a momentos sentirás la tristeza,
y el pasado solo sea testigo de tu valentía
de una memoria que nunca  olvida,
aunque es más fácil no alzar la voz y sollozar dolor.

Ríe y deja que el huerto sea cualquier esquina,
aunque sea más fácil contar todas las puertas que se cierran
al menor estrago de un momento ingrato,
vale la pena seguir viendo tus ojos color miel amando sin ningún rencor.

Ríe, que yo estaré a tu lado
tomandote de la mano
como cuando teníamos veinticuatro
y las lunas no se acumulaban en el reflejo de nuestra mirada.

Ríe, llena los huecos de tu corazón de muchos abrazos,
necesito de tu música para seguir soñando,
ya mis poesías son solo letras marchitas
sin su musa que equilibra su don.

Ríe, que viviremos largo tiempo,
contaremos historias maravillosas
a nuestros nietos,
el cine nos espera para alzar su voz.

Ríe, que mis suspiros son súplicas fervientes,
no tengas miedo
tus gatos te cuidan
no dejarán que nada te robe el aliento.

Ríe, que nos esperan las flores del campo,
te espera mi cuerpo para darte un abrazo,
nunca soy nadie si no escucho tu voz,
ríe, que mi mayor secreto es tu fuerza, necesito tu paz interior.

M. A. V

26/06/2018

domingo, 23 de septiembre de 2018

El poeta triste




No quiero escribir una palabra amarga
que evoque el miedo y el frío
de no saber aún qué pasa en una desolación marchita
al derretir mis versos como si nada.

No quiero angustiar con mi silencio
a la última Estrella que nos ama,
con una luz en el infinito
todo un cielo nos ampara.

No quiero que las lágrimas
causen una lástima feliz
en el ego de un enemigo
que en su ignorancia llevan su martirio.

No quiero ser un poeta triste
que en la flácida noche se consuela,
quisiera alzarme vagabundo
y en una sonrisa sincera darte todo lo que sueña.

No quiero recordarte el montón de cadáveres
que en el mundo ahogan mis ruegos
prefiero ser como un niño inocente
y levantar flores silvestres en un campo verde.

No quiero ser un verso
que no sabe otra cosa que escribir
abrazos imperfectos
en un estéril delito que abandona.

Prefiero ser un poeta alegre
que sueña con la esperanza
de componer canciones que abrazan
con la frescura de amar en un mundo extraño.

El mute
23/09/2018.

Nada es para nadie




Nada es para nadie
ni siquiera el tiempo
ni siquiera la ceniza de un verso  
en sus símbolos de un ocaso en un perpetuo sueño.

Nada es para nadie
ni el sufrimiento anónimo
que agoniza en el instante de un olvido
tampoco lo es el amor que nos tenemos.

Nada es para nadie
ni la madrugada fría
que bruscamente despierta
con el despejo de un oscuro sentimiento.

Nada es para nadie
ni la muerte vana de unos ojos quietos,
ni la tristeza airada de un fugaz momento
ni la ansiedad en una enfermedad que agobia.

Nada es para nadie
ni el canto fuerte
que suspira por el terror
de un abismo alejado de los besos.

Nada es para nadie
ni el oleaje inquieto
que se sujeta en la noche
a la luz de una luna imponente.

Nada es para nadie
ni la infamia que saluda breve
con una sonrisa oculta
en una soledad que fracasa en la ligera frase desnuda.

Nada es para nadie
quien soy yo para contarte el tiempo eterno
para forjar la espada poderosa
que parta el vientre de una mentira que homicida mata.

Quien soy soy para salvarte del peligro
que te acecha en un reproche  
por la codicia y la soberbia
de saber qué nada es para nadie.

Miguel Adame
23/09/2018.



viernes, 21 de septiembre de 2018

¿Me regalan un voto por favor?.



¿Me regalan un voto por favor?.

“Han recomendado mi blog para el premio "Blog del Día".
Uno de los requisitos que se tienen a la hora de dar el premio “Blog del Día” es el número de votos que tenga el blog.  

Aquí está el enlace en el que pueden votarme:

https://www.blogdeldia.org/recomendar-blog/


Muchas gracias

Nunca más Gritos sin Voz.

La poesía lo es todo.



lunes, 17 de septiembre de 2018

Duele



Duele decir que no duele,
duele la pobreza,
duelen las ausencias,
duele el rencor sin respuestas.

Duele el aire que respiras
si es un aliento convertido en suspiro,
duele el cuerpo
sus heridas, sus castigos.

Duele la falta de una sonrisa,
duele el amor hipócrita,
duele la máscara que embona a la perfección
en un rostro fingido y comprado.

Duele el recuerdo que nunca se olvida,
duele la cobardía y la soledad acompañada,
duele la ilusión marchita,
duelen las palabras envenenadas y malditas.

Duele la falsedad y el hambre en el estómago
cuando no hay comida,
duele la juventud que se escurre con los ojos cansados,
duele la belleza superficial
cuando no se tiene nada más que vacío.

Duele el recuerdo intacto en la memoria,
duele la venganza en seres inocentes,
duele la sangre y carne cada vez que no amo,
duele el ayer en el que te deje indefensa.

Duelen los secretos innombrables,
duele el destierro de unos versos fríos,
duele el invierno que nunca llega,
duele la enfermedad sin cura.

Duele la renuncia,
duele que les duela la felicidad de los otros,
duele el valor cuando no es un tesoro,
duele la misericordia que nunca llega.

Duele la muerte tan íntima
que siempre está tan despierta,
duele decir que no duele
cuando duele tanto cada día.

El mute

18/09/2018.




sábado, 15 de septiembre de 2018

En unas cuantas palabras.



En mi generación el poeta no existe
¿Qué es la poesía para ellos?
¿Acaso no es un montón de palabras
que no se necesitan para vivir?.

Antes de mis tiempos el poeta era un sabio,
un loco audaz que se atrevía a escribir
unas cuantas palabras en verso
creyendo tener un mundo a sus pies.

Lo que al poeta le pasa y le pasó en la vida  
le pasa a todos los humanos también,
lo remoto y lo perdido
lo más antiguo y lo que perdura para siempre.

Lo que nace,
lo más querido, lo que es más real
aunque al mundo solo le importe
lo que es solo novedad.

Extraño aquel momento en donde importaba
la necesidad de tener un porvenir,
la verdad sin artificios
sin desvelos petrificados en una buena lectura.

La noche se alargaba con una sonrisa,
el poeta quería limar las asperezas
con sus éxitos y sus fracasos en un verso
con su inocencia al descubierto en un texto.
Con su desvergüenza desnuda,
con sus atardeceres anaranjados
y su amor arrebatado,
con el dolor en una lágrima de sangre y su desdicha.

En mi generación las mañanas son otras,
la noche es un delirio oscuro y muerto,
los poemas un cursi cuento, una larga letanía
a la cual no se le debe regalar el tiempo y leer.

Me preguntarás ¿a qué sabe la vida?
te diré que lo banal está de moda
una foto, una selfie, no importa que sea trivial o fortuita,
me dirás que es mejor que un verso en la memoria.

En mi generación los libros de poemas son historia,
tal vez leer un verso no te dará crédito,
por eso en los estantes de una librería
ya no hay poetas,los han vendido todos en un momento.
Tendremos que escribir nuevos poemas
el viejo poema ya no está,
se ha ido para no volver jamás
se fue a buscar al sabio en unas cuantas palabras.

El mute
16/09/2018.

viernes, 14 de septiembre de 2018

El momento de los lamentos




Lamento olvidar
son los años, no soy cobarde,
lamento perder esa tarde preciosa
esa luna que ilumina coqueta los matorrales.

Solo veo a una liebre correr por la pradera
despavorida
entre el frío y el miedo
entre la metáfora y el laberinto sin puntos ciegos.

Lamento respirar lento
entre el infinito y la falta de estrellas
entre las miles de composiciones posibles
en las que puedo soñar sin estar despierto.

Mito
solo es un mito
es el reflejo y la inclinación
por querer quedarme quieto y no lograrlo
¿Quien se puede quedar quieto con tanta agitación?

Lamento olvidar el silencio,
de pronto descubrí
que no me gusta quedarme quieto
tampoco me gusta estar sin una ventana abierta.

Me hace recordar esos días de un principio
en donde vivía en una incubadora,
esas que no paran de partir luz y un sonido sordo,
sin ninguna estrella o ventisca que acaricie el rostro.  

Lamento lamentarlo todo o casi todo,
¿Será el ocaso o solo un pasado terco e impreciso?
tal vez sea que he amado y he sido tan feliz  
que me hizo falta un poco de tristeza para no preguntar.

Miguel Adame V.
14/09/2018.