domingo, 28 de junio de 2015

Tu amor lo es todo.





Tu amor flota reinante sobre lo difuso, es etéreo y zigzaguea sobre el capricho de los sentidos de la vanidad.

Tu amor no se encuentra extraviado por un caudal de sentimientos que razonan lo afectivo e interceden por un poco de bondad.

Tu amor no se encuentra adverso y sobrevive a los ladrones de felicidad.

Tu amor si se adapta a lo abrupto que es la realidad.
Tu amor tira fuerte del carruaje de su última posibilidad.

Tu amor doma airosamente el sabor jocoso de la infelicidad.

Tu amor no depende de la realidad que aveces es lastimera y es feliz a pesar del miedo y el dolor de la romántica terquedad.

Tu amor sabe luchar por el cariño de la pasión del fuego ardiente que no se dobla al acero de la verdad.

Tu amor escribe a diario su destino que es fiel testigo de la esperanza de su propia voluntad.

Tu amor es capaz de afrontar su derrota y vencer las circunstancias remontando  airoso el peligro de intentar.

Tu amor no se vence derrotado.
Su esperanza es enorme, ya que nace más allá de los sueños que se mantienen vivos y relucen la ilusión de ganar.

Tu amor no tiene limites al amar.


Poesía 
Miguel Adame Vazquez.
28/06/2015.


domingo, 21 de junio de 2015

A mi padre.





Me veo en el espejo y te recuerdo.
Ya han pasado muchos años desde que tu presencia dejo de iluminar el firmamento.

Se que siempre estarás ahí con tu recuerdo.
Con tus grandes lecciones, tu placer por caminar y contemplar las cosas triviales de la vida.
Tus grandes charlas, la atención que a todos les dabas.

Y aunque no lo creas, trato humildemente de honrar tu memoria con prácticamente todos mis pasos.
Aunque muchas veces se que no estarías nada de acuerdo con mis propias decisiones y platicarlas conmigo con más  que un solo regaño.

Tus consejos sabios sin igual, hecho de menos.
Gran sabiduría rodeada de comprensión te llenaba.
A los muchos años tus palabras estaban ausentes, pero tu recuerdo vivido se quedo por siempre.
Padre, mi gran padre,  se te extraña.
Y no necesito un solo día para recordarte.
Porque te recuerdo siempre en todas mis memorias, en mis poesías que cantan, en mis palabras rotas.
Al tiempo.

Poesía.

Miguel Adame Vazquez.
21/06/2015.


sábado, 20 de junio de 2015

Me veo en el holocausto de tus sueños.



Me veo en el holocausto de tus sueños.

Ahí el agua está tan quieta, como si el estanque de tu alma se mantuviera lleno hasta el propio desborde.
Me veo en el holocausto de tus sueños.
Ahí el viento sopla tan fuerte que agita los trigos de tu propia esperanza.
Esperanza que fue arrancada como las flores que esta mañana murieron y que ahora adornan con su vida tu lejana ventana.
Me veo en el holocausto de tus sueños.
Ahí tus ojos son como pétalos de rosas que contemplan el horizonte melancólicos, como queriendo correr de nuevo y bailar con la lluvia matinal que da de beber a los pastizales.

Me veo en el holocausto de tus sueños.
Y no alcanzo a calentar los minutos que paso desolado por tu ausencia, aún con las velas que me diste para iluminar mis propios pasos.
Me veo en el holocausto de tus sueños.
Ahí mis pensamientos trastocan vagabundos.
Cómo perdiendo el equilibrio de sus fuerzas poco arraigadas a las razones que les dieron aliento.

Me veo en el holocausto de tus sueños.
Todo es destrucción y melancolía.

Pero en ese desorden ansioso de tus pensamientos veo una esperanza.
Una pequeña esperanza que si atizas con empeño, prenderá de nuevo el fuego de tu larga vida.
Sopla fuerte y vigorosamente.
Qué yo te ayudaré a soportar el propio peso de la cargas que te inquietan.
Fuerzas qué te someten a un tormento eterno que no se acaba.

Marchita de una vez esas ideas que te atan y que no te dejan disfrutar de la fuerza de tu propia resurrección.
Me veo en el holocausto de tus sueños.

Poesía.

Miguel Adame Vazquez.
20/06/2015.









jueves, 18 de junio de 2015

Te deje de amar



Te deje de amar en el ocaso de mi vida.
Ya mis ojos cansados no te observan.
Solo la noche es testigo que en mi vida ha nevado.
Muchas son las plegarias que han enmudecido en unos labios que ya no hablan porque mi corazón ya no  late deseando el mejor momento para amarte.

Muchas veces he tocado el fondo del océano y hasta los mismísimos huesos el dolor ha calado.

He experimentado el odio de quien nunca ha amado.

Mi fe a muerto, murió hace muchos años, tantos que las rosas de mi jardín ya se han secado.

Murió por la angustia lastimera del horror que mis ojos cerraron.
Murió por el egoísmo que domina al que envenena.

En cambio tu gloria se muestra esplendoroso e inmensurable.
Imputables son tus hechos que crecen infranqueables cuando observas. 

Tú nunca dejaste que me consumiera la desdicha.
O que el odio me robara la sonrisa al perder el placer de admirar tus obras.

Siempre me entregaste un río de razones que se desbordan a caudales.

Tu nunca me dejaste.
Hacedor del universo.

Cuánto me has enseñado en este camino insinuoso y largo para seguir amando.


Poesía 
Miguel Adame Vazquez.
18/06/2015.

miércoles, 17 de junio de 2015

El año que cambio nuestras vidas tiene un aroma marchito.

El año que cambio nuestras vidas tiene un aroma marchito.



El año que cambio nuestras vidas tiene un aroma marchito.
Lo recuerdo porque se fuga de las memorias inéditas bajo la sombra de la desgracia que desfila de noche todo su tiempo.

Sobre sus ecos se palpan las palabras que mueren despacio.
Ya nada las cubre de los rayos de la desesperanza que se vence in mesurada a la primera idea de un movimiento.

Sobre un montón de momentos que tiemblan por sus propios recuerdos.
Vas recordando los buenos tiempos, aquellos segundos por los cuales ya no te estas mintiendo.

El año que cambio nuestras vidas tiene un aroma marchito.
Respira profundo y serénate.
Ya no absorbas todo lo que te entrega el destino.
Este baila contento sin importarle un comino tus tristes pensamientos.

Desafía con desenfado y desdén los caprichos trazados al vuelo.
No te menosprecies e imagina que lo estas haciendo de nuevo.

Poesía 
Miguel Adame Vazquez
18/06/2015.

jueves, 4 de junio de 2015

Todo lo entregue, nada me retuve.





Todo lo entregue, nada me retuve.
Trabaje mis sueños hasta el mismísimo cansancio.
Camine hasta que las vendas en mis ojos se pudrieron.
Y no fue el hartazgo sin ilusión el que marchito de súbito mis esfuerzos.

Nunca fue que mi cuerpo estuviera fundido por un cúmulo de noches en desvelo.
O que mi ser no encontrara refugio en el claustro de tu sombra que pacifica mis ruegos.
Tampoco fue la falta de amor o rebeldía.
O que un orgullo pecador y enfermizo tramara perverso para descarrilar mi vida en su dolor en un solo momento.

Mi palabra fue y mi honor con elegancia honró hasta lo último la sinceridad de lo que tengo.
Mi terquedad por ayudar a otros nunca ignoro el vacío que queda por la ausencia de un espíritu roto.
Mi confianza nunca alucino en declararse habitante de ideas que se construyen con la fe de un corazón que solo ama.
Nunca renuncié a latir trepidante por los sueños hasta el mismísimo cansancio.

Todo lo entregue, nada me retuve.


Poesía 
Miguel Adame Vazquez.
04/06/2015.

En un cielo anaranjado

Te soñé navegando en las aguas del olvido ¿Como son?, me preguntaste, son inmensas tan azules que se pierden en un efímero respiro. ...