domingo, 20 de julio de 2014

Al ser que más he amado.



Mis ojos te ven orgullosos.
No me cabe en el corazón el regocijo y el gozo que siento por verte crecer.

Fue simplemente ayer cuando un un pequeñito ser se arrullaba en mi hombro y sólo yo lo necesitaba proteger.

Recuerdo tu latir, tu llanto incrédulo 
Tu respiración al dormir.

Tu has sido la mayor bendición que la vida me ha otorgado.
Y con eso me quedo.
Agradezco al universo por el don de amar que contigo me creo.

No tengo que repetir cuento te amo.
Solo sentir que naciste del amor de dos seres que se han amado intensamente en el pasado y que lo vuelven a hacer al verte crecer.

Tu me has regalado muchísimas alegrías, más de las que mi corazón puede retener.
Ahora te veo por la vida caminando, creciendo y creando.

Ayer te vi.
Ya eres toda una mujer que va tras sus propios sueños 
Que invita a los demás a latir he ir por sus propios sueños.

Que no titubea al sonreír al expresar sus molestias y sus mayores agrados.

Querida hija, soy un soñador.
Aprendí a soñar desde la primera vez que te tuve en mis brazos.

Hoy te veo a los ojos y vuelvo a soñar porque tienes los ojos de tu madre al volar.

Suspiro  por lo que que eres y por lo que serás.
Y estoy seguro que lo lograrás.
Amarás a los otros tanto como yo te he amado.


Poesía 
Miguel Adame Vázquez.
29:07/2914.

Al ser que más he amado.
A mi hija.





martes, 15 de julio de 2014

El silencio como matirio.


Guardo silencio.
Por más que me esfuerzo mis labios sólo atina a pronunciar un grito que se ahoga en su propia melancolía.

Solo mis pies se mantienen pasmados al grado de no responder a un esfuerzo.
Escucho a las risas alegres y solo veo sus rostros iluminados.
Es mí, la sonrisa es una cara oculta de lo mal que me siento.
No paran de reír porque yo no paró de sufrir .
Esta mañana tampoco sera diferente, aunque la noche haya traído un nuevo día.
Para mí las fronteras del tiempo no tienen salida.

Ahora mis ojos se esfuerzan por no llorar como un río.
Pero el esfuerzo es en vano porque solo soy un niño.

Mis padres me dicen que puedo confiar en ellos.
Pero mi corazón guarda silencio, esta encadenado al destino.

Tengo miedo de ir al colegio.
Ya no quiero sufrir un eterno martirio.
Solo añoro a el día en que vuelva a salir el sol para mí.

Poesía 

Miguel Adame Vázquez
15/07/2014.
A los niños que sufren violencia escolar.


El norte prohibido.




Esta mañana saldré de casa.
No importará la distancia que exista entre un corazón desierto de sueños y la última esperanza.

Tampoco importará que en el horizonte la puesta del sol no detengan nunca más ya su partida.

Saldré del hogar secreto con la ilusión de poder buscar un sueño compartido, un sueño que es de muchos, un duelo ya perdido.

Sobre los matorrales de la esperanza esconderé mis ilusiones y nunca más podré quedarme dormido sin tener que estar alerta.

Solo la oscuridad y el cansancio podrán delatar lo mucho que mis ojos se encuentran aterrados por su vacilante destino.

Más que un dolor nostálgico que agobia mis motivos sé que todavía soy solo un niño.
Pero ahora eso no importa porque la esperanza está del otro lado.

Quisiera poder volar como las aves migran del nido, pero mis alas son cortas y no alcanzan a alzar el vuelo.

Solo puedo caminar por aquellos senderos y ríos de la indiferencia, siempre
 soñando en poder llegar al norte bendito.

Poesía 
Miguel Adame Vazquez
15/07/2014 

A los niños migrantes que lo han perdido todo por el sueño de estar con sus padres.



Un nuevo amanecer se asoma por la ventana de mis días.




Un nuevo amanecer se asoma por la ventana de mis días.

Reflexiono sobre los minutos que escurridizos han pasado.

No me detengo a saborear con alegría todo lo que al vivir he dejado.

Solo trato de sentir todas aquellas veces que mi pluma sencillamente me ha transportado.


Seguiré viviendo sobre una realidad que a veces es más que inquietante.


Luchando por un júbilo irreversible y que transporta a un pasado que nunca quiere morir.


Voy caminando sin ningún arrepentimiento.

Regresando siempre a los instantes que una memoria colecciona.


Redimiré todos mis pensamientos al tope y estaré contigo celebrando.

Cómo no festejar que puedo alejarme de las desdichas siempre infames.

Ignorar la burla donde el viento solo te cambia el derrotero.

Celebraré airoso y ecuánime.

Casi tan íntegro como todas las estupideces que a veces escribo.


Celebraré poder amarte sin delirios y razonamientos abstractos.

Sin la apariencia increíble que se aguarda para poder seguir con el cambio.

Solo con una tenue luz que se descubre en su noche y alumbra.


Quiero un nuevo amanecer.

 Y suspirar por el poder de soportar el llanto que aparece cada vez que llega mi tiempo marcado.

Que nada me cuente los segundos que me faltan por vivir.



Poesía 

Miguel Adame Vazquez.

15/07/2014.




domingo, 13 de julio de 2014

Mis ojos te seguirán mirando.



Mis ojos te seguirán mirando.
Ya no finjas más.
Muéstrales la ruta que deben de seguir para alcanzar a desnudar el rojo de tus labios.

Muéstrame como debo de domar aquellos deseos que palpitan en mi interior cuando escucho el eco de tu voz cuando te estoy deseando.

Quisiera traspasar las fronteras de la soledad que me prohíbe tocar con mi corazón tus manos.

Muéstrame como debo de llegar al eterno atardecer.
Porque no quiero todavía dejar de latir por ti.

Te veo al soñar como tejes con los hilos del amor el cariño que te he decretado.

Yo quiero volver amanecer y así nunca esconder la esencia de morir y acabar sepultado.

No desesperes mas, pues la lluvia cesara y tu cuerpo obtendrá el calor que siempre a soñado.

Tus labios quieren pronunciar las palabras que nunca han callado.
Déjame recorrer una vez más el eco de tu voz.

No quiero apagar la mentira que obtendrá cuando sólo la verdad descubra cuanto te amo.

Vida, mis ojos te seguirán mirando.


Poesía 
Miguel Adame Vazquez.
13/06/2014.


sábado, 12 de julio de 2014

Sigo amando.


Cuando yo te ame, convertí el manto azul del cielo en una alfombra inmensa con estrellas.

Cuando yo te vi, no fue un amor inmediato el que vivió en mi corazón.
Necesite de ti para llenarme de sonrisas y recuerdos gratos, suficientemente fuertes para llevarte a todos lados.

Cuando yo te ame, alimentamos el amor día a día, siempre fue paso a paso.
Pero algo ocurrió cuando la magia se apagó y el eco del reloj ya no sonó más despacio.

Se apagó la llama del encanto.
Sólo quedan ahí las cenizas de un hermoso pasado.

Seguiré soplando la braza de tu amor hasta qué el fuego de ti vuelva a consumir el rencor que está a tu lado.

Y vuelva a renacer la alegría de ti que que se fue hace muchos años.

Tal vez he sido yo, quien hace mucho tiempo ya partió aunque  permanezca a tu lado.

Nunca he podido penetrar la coraza del dolor que te hace inalcanzable a los ruegos de mi voz.

Una voz que implora a gritos su sentir y que sólo yo he escuchado.

Una vez ya te ame.
Nunca he perdido el don.
Porque te sigo amando.

Poesía 
Miguel Adame Vazquez.

13/07/2014.


Ayúdame a soñar de nuevo.


En un laberinto oscuro y frío caminabas solitario.
Tu alma no encontraba una salida de un mundo conducido a un precipicio infinito.

Tus pensamientos navegaban sobre un río residual de recuerdos rotos.

Tu barcaza encallo sobre los riscos del dolor y el sufrimiento.
Y el viento sopló con mucha fuerza y tu derrotero cambio. 

La luz brilló sobre un camino incierto y lleno de obstáculos y traiciones.

Pudiste romper las cadenas que te ataban .
Pudiste volar y descubrir el motor de tu verdadero temperamento.

El amor nació en ti con mucha esperanza. 
Y como una locomotora huiste de las vías del dolor y del desasosiego.

Empezaste a vivir y a latir de nuevo, dibujando salidas y caminos nuevos.

Aun el pasado te asecha como una presa fácil.
Pero has aprendido a amar al mirar al cielo y rogar para ti buenos tiempos.
Ya no derramas lágrimas y lamentos al suelo.
Porque sobre una base del perdón tu rostro se llena de un azul intenso.

Dibujaste un te quiero con las líneas de un interés que por otros ya no es pasajero.

Hoy construyes un futuro promisorio.
La cosecha espera, la has sembrado en muchos campos.
La esperanza se muestra impaciente porque quiere volver a verte caminar y sonreír.
Y se que lo harás de nuevo.

Dibujas trazando tu propio historia.
Bajo un inmenso corazón con pluma suave linearas tus senderos.

Ayúdame a soñar de nuevo.

Poesía 
Miguel Adame Vazquez.
13/07/2014.

A mi amigo Iván, compañero de sueños.







Ángel o demonio.

Odio o amor.
¿Que soy para unos ojos que vacilan decidir un derrotero?
Odio.
El universo me observa a lo lejos.
Es muy diminuto el momento que me toca por vivir que la duda me trasforma.
Me envuelvo en la zozobra del odio al no saber lo que ganaré en la esencia de toda una vida.

Amor y odio.
¿Que soy para quien quiere trazar una ruta de esperanza?
¿Seré el cariño que trata de reconciliarse con un suspiro por un mejor mañana?

Amor.

Es el amor quien me hará mover las piernas hacia una voz que clama justicia.
Es el amor quien me abrirá los brazos a un sentimiento que te extraña.
Es el amor quien me dará esa sensación de ternura y salvación a lo que me resta de mis días.
Nace con amor porque el amor te hará libre del silencio que a todo teme.
No renuncies a intentar sonreír una vez más cada mañana.

Odio.
Un sentir oscuro que invade a el corazón.
No dejes que el eco de las palabras huecas llene los sentidos del rencor.
El rencor y la desesperanza solo te harán sentir el abandono.
Un abandono que siempre será tu responsabilidad.
En donde el egoísmo será quien se apodere de tu círculo virtuoso.
Hasta que la mente divague y quede ciega y el corazón se rompa por un pensamiento que traiciona a un hogar sincero.

Odio o amor, angel o demonio.
¿Que soy para unos ojos que vacilan decidir un derrotero?

Poesía 
Miguel Adame Vazquez.
12/07/2014.

domingo, 6 de julio de 2014

Cúbrete de ti.


Tus  ojos merecen ver un amanecer radiante.

Un amanecer lleno de colores que te hablen del amor que siente por dentro un ser esplendoroso que quiere salir a amar.

Tu voz cautiva el frío amanecer de una mañana que se tarda en salir.

Tu canto  merece penetrar los rincones más apartados de un corazón cerrado a la dicha de vivir.

Tu intensidad esta tatuada en una desdicha que debe ser fugaz.

No puedes nacer de nuevo y todo cambiar.

Debes aprender a soñar e imaginar que el universo te depara cosas buenas.

La felicidad siempre a estado ahí para ti.
Alza la mano y alcanza a aquello que es para ti.

Sabes que nunca a sido fácil respirar.
Una espesa bruma  te golpea cada vez que quieres vivir.
Pero debes estar siempre segura que una esperanza inquieta se asoma siempre a tu ventana y te invita a reír.

Siempre estarán ahí para ti.

Esas palabras que te consuelan a pesar de los millones de segundos que te son tan lejanos.

Que el frío no cale tus huesos.
Cúbrete de ti.

Poesía 
Miguel Adame Vazquez.
06/07/2014.