
En un ayer se suspira la vida.
Y como en un instante diminuto el aliento se marchita.
En un solo crujir de dientes el hoy se vuelve lejano.
Como aquella partícula de polvo que se pierde por el viento en un solo instante, así se extingue la esperanza.
Fuerón los sueños los que ilusionados esperaban al tiempo para que éste regresara .
Pero no volverán los momentos eternos.
Se han ido para siempre sin un retorno inmediato.
Se han ido a la nostalgia pasada para poder contar su propia historia.
Fueron palabras que sangraron con sus últimos recuerdos.
La vida es un suspiro que siempre olvida.
Se marchita con la esperanza de los sueños que confunden una nostalgia llena de recuerdos porque solo palpitan por un pasado que ya es distante.
El futuro está lleno de incertidumbres, como una madeja de estambre sin un hilo de inicio así será mi vida si no se mi camino.
Juntaré con todas mis fuerzas todos los pedazos de vida y el futuro será mejor.
Poesía
Miguel Adame Vazquez
29 agosto de 2012.