jueves, 30 de julio de 2015

Hispanidad.





Sangre latina como azúcar de los cañaverales circula por mi alma innata.
Raíces profundas, orígenes castellanos que mi memoria habla.
Coloridos sueños románticos que a mi propia esperanza inundan.
Así es mi alma pirata que navega en los mares de su propia raza.
Raza que reina hispana en mis manos y que con el trabajo arduo de cada día construye su casa.
Es lo que soy, hacedor de mi propia semblanza.
Bajo la tierra que cobijan mis sueños en un portal de mis antepasados voy conocedor de mi herencia pregonando que sé vencer las tempestades.
Castellano canto de mis pulmones puros y fuertes que letra a letra va navegando por los mares de mis grandes derechos.
Es lo que soy.
Un hispano que gana.
En un mundo gigante.
Herencia de dos mundos que se funden bajo un mismo amor.

Poesía 
Miguel Adame Vazquez.
31/07/2015.


sábado, 25 de julio de 2015

Siempre te tuve.





Siempre te tuve
Nunca te perdí 
Siempre me amaste.
Y mis ojos ciegos no consentí.

Y pertenecí perdido y viejo en el abismo del    No sentir.
Tus manos siempre me acariciaron.
Nunca pediste nada que no hubieras entregado antes.
Tu amor nunca dejo de latir.
Y tu unica abnegación era aferraste a un amor que mis labios pronunció.

Nunca te perdí.
Siempre me amaste.
Y mis ojos ciegos no consentí.

Solo añoro el tiempo justo para poder perpetuar mi conciencia hacia ti.
Y regresar los suspiros y el calor de tu voz.

Solo quiero poder darte un rincón del tiempo perdido.
Y encontrar la paz en tus ojos claros.

Poesía 

Miguel Adame Vazquez.
25/07/2015.




jueves, 23 de julio de 2015

Déjame soñar

Toma mi ayer y déjame vivir en absoluta comunión con mi fuerza para no enloquecer.
Déjame llevar la melancolía platónica a otro lado como lo he hecho toda la vida.

Déjame soñar volar tan alto hasta alcanzar los sueños de aquellos sentimientos que respiramos y que exigen una respuesta al convertirse en pasión.

Toma mi espada y defiende mi desolación
del oasis desierto por la traición.

Deja que los duelos surgidos de guerras perdidas recojan sus propias cenizas que el tiempo dejó.

Deja que en sus propias mentiras se ahoguen sus egos.

Deja que el mundo gire y se revuelque en su propia desesperación de haberlo ganado todo.
No te afanes por imitar ese momento de satisfacción.

Siempre te tienes a ti.
Y si todo fallara, no te preocupes del todo.
Porque me tienes a mí.

Yo siempre me batiré estoico como un guerreo infinito que protege con toda su fuerza el escudo glorioso que dios me dio.

Toma mi mano y vence tus miedos.
Toma tu espada y construye el oasis que reverdece inmaculado por tu pasión.

Poesía.
Miguel Adame Vazquez.
22/07/2015.




sábado, 18 de julio de 2015

Hoy son como gritos.





Inmortales silencios que siempre acallaron las voces de su propia alma.
Hoy son como gritos que contuvieron su llanto en la nostalgia de un solo recuerdo.

Llueven copiosos en la clandestinidad de su vida inaudita y tenue sobre un montón de momentos inertes.

Tanto que el cielo no puede contener su propio llanto.
Y cae estruendoso a caudales en el firmamento ante el miedo de poder perderse.

El frío acaricia la rigidez de su sonrisa fingida.
Qué aveces no sé cuando es de bajada o de subida.

Han pasado ya un montón de minutos que se acumulan ordenadamente bajo un silencioso reloj de arena que cuenta con mucho sigilo los momentos maravillosos.
Desechando uno a uno aquellos eventos que robaron el habla y enmudecieron de un sorbo su propio suspiro.
Suspiro que alivia el dolor terrorífico de estar atado a alientos malditos.
Porque siempre supiste, el corazón te lo dijo.
Pero aún no  tenías las agallas para cortar las cadenas que te arrastraron a la calumnia del fuego que abraza las flores del jardín del mundo que aún queda soñando un despertar nuevo.

Llueven copiosos en la clandestinidad de su vida inaudita y tenue sobre un montón de momentos inertes.
El frío acaricia la rigidez de su sonrisa fingida.
Hoy son como gritos que ya no contuvieron su llanto en la nostalgia de un solo recuerdo.



Poesía 
Miguel Adame Vazquez.
18/07/2015.






domingo, 12 de julio de 2015

El amor es fuerte. El dolor no lo destruye.


Sueños gigantes que no se pierden.
Así es el amor que construyes con la vista fija en aquello que persigue con todo el sentido hacia la felicidad que no es inmediata.

Así es el esfuerzo que aflora con el tiempo y los movimientos ágiles y espontáneos de una constancia vital que triunfa al huir de la adversidad del dolor que no destruye.

No es fácil en la vida construir historias anónimas.
Llueven las noticias que nos llevan siempre al limite.
Qué nos muestran lo desconocido que tenemos de frente.
Que nos hacen temblar de miedo y brincar de espanto.

Duele el rencor gratuito de no poder diseñar un esfuerzo continuo que te lleve al éxito.
Así es el camino que conmueve al triste hábito de luchar a diario para conseguirlo.

El dolor no destruye.
Porque el amor nutre el desasosiego de aquellos seres que atacan sin sentido.

Solo son sus historias anónimas que pregonan los dolores que sienten.

Así son las almas que escupen alaridos blasfemia y oscuros.
Son solo envidia y palabras sin obras y sentido.

Pero nuevamente los sueños se imponen.
Se imponen a la desdicha de un desequilibrio que delira por la falta de serenidad y equilibrio.
Así es el amor testarudo que te enamora.
Porque no se vence con cada gota que cae en el mismo lugar constantemente.
Porque el fuego que abraza y te derrite no es capaz de fundirte.
Como hierro frío no te rompes a los golpes fuertes del embate enemigo.
Tu mente es fuerte y te convierte prácticamente en tu propio héroe.

El amor es fuerte.
El dolor no lo destruye.
Solo son sus historias anónimas que pregonan los dolores que sienten.

Poesía.
Miguel Adame Vazquez.
12/07/2015.