sábado, 30 de enero de 2016

La vida que es un solo respiro en cada instante.

La vida es un respiro en cada instante.
Es como un sueño con recuerdos que circulan en la memoria imborrable que se repite indefinidamente en tu memoria.

La vida es una lucha diaria que te ahoga a bocanadas de realidades que muchas veces duelen.

La vida es un capricho que muchas veces quisiera mantenerte arropado con el calor benévolo de las caricias de un sol que es glorioso porque siempre sale para todos cada mañana.

La vida es un parpadeo inmediato.
Tan fugaz como el agua fría que quieres atrapar tus manos.

La vida es un nuevo mañana, una nueva oportunidad de poder solo amarte.

La vida es un esfuerzo que te estalla en los pulmones cuando respiras profundamente y no encuentras la salida al laberinto que construyes.

La vida es un reír de nuevo.
Es un abrazar constante de las cosas que te llenan y te quieren.

La vida es una bofetada que arde y lastima.
Muchas veces hasta que las propias lágrimas que ruedan por tus rotos anhelos se dan cuenta de la desdicha.

La vida es una búsqueda exhaustiva de razones y respuestas que muchas veces no se encuentran.

La vida es solo un montón de hojas blancas sin ninguna letra.

La vida es como un pájaro que vuela en lo alto buscando los colores más brillantes de las flores de la tierra.

La vida es como una caminata sin sentido en donde muchas veces solo encuentras un desierto árido y polvoroso.

La vida es un extender la mano y ver que nadie te sujeta.

La vida es un aliento que solo tú sostienes.

La vida es una noticia eufórica que te da una estocada hasta que la propia muerte se arrepiente.

La vida es una poesía que muchas veces solo te falla.
La vida es un lugar constante que no logra eliminarte.
Porque tú trasciendes en un ser espiritual que te equilibra.

La vida es una fe perdida que nunca te abandona aún a costa de su propia felicidad.

La vida es un abrazo que solo atina a dar muchas sonrisas.

La vida es la única verdad que no está perdida y que tú atesoras con tu propia libertad.

La vida es un solo respiro en cada instante.

Poesía.
Miguel Adame Vazquez.
31/01/2016.

http://poesiasmigueladame.blogspot.com/2016/01/vida-que-es-un-solo-respiro-en-cada.html

lunes, 25 de enero de 2016

No te vallas todavía.




No es otoño todavía.
Y  solo me queda ver cómo las hojas del árbol de tu vida caen muy lentamente.
Una a una voy recogiendo las memorias que se van diluyendo ante tus pasos.
Aquellos momentos que tan solo hace unos días eran tu presente ahora son solo recuerdos que caen poco a poco.

Aquel verdor que brillaba ante la luz de un sol radiante y que bebía del roció matinal de un mañana es solo ya un recuerdo del pasado.

Y es que tus ojos no saben guardar el secreto de que tu llama interna se esta apagando.

Y no sé cómo decirles a mis labios que callen y que solo el silencio será quien se apodera de mi habla.

Tu cuerpo se disipa ante un aliento de esperanza.
Y los minutos avanzan tan rápidamente como si quisieran terminar algo inconcluso.

No es humano que un padre sea testigo  de la muerte de un hijo.
No es normal que así suceda, que sus manos no puedan sujetar el aliento de vida que se escurre en lo inmediato.

El cancer oscuro y maligno te está agotando.
De nada sirvieron los miles de ruegos de todos  los que te amamos.
De aquellos que darían su propio aliento vital para que tu siguieras viviendo.

Tu propia vida ha sido un ejemplo de cómo debemos vivir cada momento que aún tenemos.
Porque si han contado las miles de obras buenas que en el campo de la vida has sembrado.

No puedo sostener tu mano sin que te des cuenta que mi sonrisa está en un rostro triste y apagado.

Solo el último aliento será un milagro que te tendrá atada a este globo en el cual habitamos.

No sabes cuánto te admiro.
No has dejado de animarme para que siga luchando.
Tu fe es una fe fuerte que mueve montañas.
Y vas con lo que te resta de vida regalando esperanzas.

No te vallas todavía.
Que este mundo necesita que sigas amándolo.

Poesía 
Miguel Adame Vazquez.
25/01/2016.



viernes, 15 de enero de 2016

Mi verdadero nombre





Guerra era mi nombre.
Fuego hirviendo salía de mis entrañas.
El fulgor del odio que carcome, no vacilaba en emprender su camino.
Desde que tengo memoria he aprendido a levantarme del suelo y curar mis propias heridas.
Heridas internas que en las apariencias es transparente.
Fachada fingida de una fortaleza Infranqueable.
Eso es lo que aprendió mi sonrisa fingida a actuar.

Miedo era mi nombre.
En la soledad fría y oscura guardaba mis tesoros más valiosos.
Mi propia dignidad y amor interno.
A nadie entregaba la confianza de un
Abrazo sincero.
En los laberintos de la vida vez tras vez solo atinaba a estar perdido.
Y una vez más el llanto era un caudal que inundaba mi propio vacío.

Muerte era mi nombre.
En un latir insignificante siempre preferí vomitar mis verdades.
Que afrontar las grietas del alma partida.
Y preferí amar el momento de no volver a ver la luz de un nuevo mañana.

Odio era mi nombre.
Porque nunca perdone no poder gritar a los cuatro vientos cuento lo odiaba.
Gritos sin voz que destruyeron mi fe y esperanza.
Y deje de amar a todo lo que verdaderamente me amaba.

Pero ahora luz es mi nombre.
Soy un guerrero que lucha con fuerza sus propias batallas.
No importan las cicatrices que aveces te dejan el alma marcada.
Porque siempre existe el amor que ilumina mi calma.

Amor es mi nombre.
Amor a cada segundo que vivo y respiro.
Amor a cada momento que existe para disfrutar que estoy más que vivo.

Voz es mi nombre.
Ahora nada me calla.
Nada me detiene.
Un sendero firme y seguro voy construyendo poco a poco, paso a paso.
Momento a momento.

Yo soy tú.
Luchador incansable en un mundo agitado e injusto pero que vale la pena vivir amando.

Ama que yo te amo.

Poesía.
Miguel Adame Vazquez.
15/01/2015.

http://poesiasmigueladame.blogspot.com/2016/01/mi-verdadero-nombre.html



domingo, 10 de enero de 2016

El alma no tiene sustituto.


El alma no tiene sustituto.
En su esencia se evaporan los sueños lusos.
Tú tienes que sembrar para poder cultivar tu propia libertad diariamente.

Libertad para vivir.
Libertad para pensar.
Libertad para ir respirando ese viento que se atrapa en un suspiro.

Libertad para saber que es el tiempo el peor enemigo de las oclusiones súbitas y  funestas.
Libertad para saber que la vida es un solo latido instantáneo un abrir y cerrar de ojos que se extingue en un instante siempre tan diminuto.

Libertad para hablar en el único e irrepetible momento vivido.

Libertad para contemplar la sonrisa otorgada a las otras almas que andan vagabundas solo amando.

Siembra para poder cultivar la libertad.

Esa esencia que se siente tan única al acariciar los límites de un precipicio tan lejano y que a la vez cuando lo caminas en un borde que te atrae como un imán al fondo del baúl de los recuerdos que tanto lastiman.

Libertad para poder ser uno solo e irrepetible sin las máscaras y las actuaciones exactas.

Libertad para liberarse de un montón de decisiones magras.

Sembrar para poder cultivar la libertad es como no dudar de un instante instantáneo y frágil.

Hazlo ahora que puedes hacerlo.
Porque el mañana es una historia que siempre cambia de súbito.
Porque alma no tiene sustituto.

Poesía 
Miguel Adame Vazquez.
10/01/2015.