sábado, 25 de junio de 2016

He de vivir el infinito que me queda.





He de vivir el infinito que me queda.

Lo tengo que hacer con la mayor victoria de un  amor verdadero.
Hoy construiré un fuerte legado.
Una memoria indeleble que no se rompe con la misma mentira.
Ha de llover con la fuerza del agua que corre incondicional y libre.

He de partirme en muchas partes iguales.
Para repartir mis propios anhelos convertidos en consejos de piedra que no se rompen.

Historias que no se cuentan porque se vuelven entre risas testarudas por la gente que me ama.
He de contemplar jubiloso la rabia ajena de aquel que se revuelca en sus propias mentiras llenas de un protagonismo que a nadie ayuda y solo mata la esperanza del verdadero cambio.

He de gozar lo que mis ojos contemplan.
Tu felicidad y alegría sensata.
Tú sanar que reverdece solo con el gratis remedio que es el amor.
He de vivir el infinito que me queda.

Hemos de vivir el maravilloso tiempo que nos queda para seguir trabajando en lo que nos convierte en seres felices y queridos a pesar de los pesares de un mundo que solo  ama a la propia oscuridad.

Poesía.
Miguel Adame Vázquez.
26/06/2016.






sábado, 18 de junio de 2016

El tiempo, aliado o enemigo.


Y amaneció.
Y todo seguía igual.
Solo un poco más aventurado es el tiempo que nunca detendrá su paso.
Pareciera que a nadie le importa lo fuerte que es el dolor de la angustia que siento por aquellos que amo.
Y amanecí.
Sigo sintiendo el calor que irradian los rayos de un sol imponente.
El acariciar de un viento que me susurra en los labios lo bien que me asienta el sonreír.

Ya han pasado varios ayeres desde la última vez que La Paz reinó en tus momentos.
Y el dolor y la angustia han sido tus compañeros en muchas horas de velo.

No podemos detener lo que no está bajo nuestro control y en nuestras manos.

Aveces lo inevitable te estalla de súbito como un volcán en erupción destruyendo todo a su paso.

Lo que sí podemos hacer es regalarnos cada segundo la oportunidad de amarnos.
Amar a los nuestros.
A todos y a cada uno de ellos.
Y demostrar con hechos lo profundo del mar de nuestros sentimientos.
Eso sí depende absolutamente de cada uno de nosotros.
Porque fuimos creados con una inagotable capacidad de realizar buenas cosas.
No malgastemos los días tratando de explicarnos porque los otros no aman.
No lo harán.
No encuentran la dicha en la felicidad.
Tú sí la encontraste.
Consideraré dichoso, único e irrepetible.
Y vive, goza con pasión y esperanza.
Entrégate en cada momento que te de la razón los cielos.
Porque usamos el rocío matinal para estar ciegos.
Luchando guerras perdidas.
Guerras perdidas por un fuego que extingue a cualquiera.

No podemos detener lo que no está bajo nuestro control y en nuestras manos.

 Lo que sí podemos hacer es regalar cada segundo la oportunidad de amar a los nuestros.

Poesía.
Miguel Adame Vázquez.
18/06/2016.

Con mucho cariño G.C