martes, 30 de agosto de 2016

Tu tierra es un recuerdo clandestino.




Tu tierra es clandestina como el dolor de un alma en el auto destierro. 
Ya tú ausencia tiene un olor a lejanía que añora los recuerdos profundos.

Aún tienes miedo de que algún día ya no puedas recordar el sonido del río que te llama.
Y en la memoria solo te quede la imagen de un ayer donde la caricia de la tierra a tus pies descalzos te alegraba.

Tu temor es que tú vida se consuma más rápido que la sonrisa sincera por un país que extrañas.
Y el espejo sea un fiel testigo del reflejo de un cabello negro en el cual se asoman ya muchas canas.
Tal vez estas sean las huellas de muchas batallas libradas, porque en tus ojos se alcanza a distinguir la tristeza por no estar con la gente que amas.

Tu café huele a un pasado que te hace nostalgia.
Nada será más grande que tus anhelos de infante.

Cuánto te hace falta el ayer donde tu alma de niño saltaba por aquellos campos asoleados, donde solo te bastaba respirar el aire profundo  de una fresca mañana.

Hoy no necesitas mucha ayuda para que tú nostalgia invada la imaginación y regreses a tus primeros recuerdos.
Recuerdos que avivan tu vida para recobrar la esperanza.

Cobra ánimo, algún día volverás a correr por aquellos senderos que solo tus pasos caminaban, caminos secretos que te devolverán la calma.

Tú tierra ya no será un recuerdo clandestino en él cosmos de un olvido.
Volverás a casa, a la tierra que te vio crecer, bajo la sombra de muchas primaveras pasadas.


Poesía.

Miguel Adame Vázquez.
30/08/2016.

viernes, 26 de agosto de 2016

Muchas gracias por cuatro años y más de 33,500 lecturas.

Queridos y apreciados lectores:


Solo tengo más que agradecimiento, para cada uno de ustedes que se han tomado unos minutos de su valioso tiempo, segundos a su reloj de vida en un universo cósmico para leer mis poesías.

Este ejercicio que iniciamos juntos, hoy cumple cuatro años y veo con mucha felicidad y satisfacción que las 228 poesías que hasta ahora permanecen publicadas en el blog. han tenido el honor inmerecido de ser leídas  más de 33,500 veces.

Por su puesto que me gustaría escribir un libro de poesías, es sin duda el sueño de todo escritor.
Algún día lo haré. Pero por otro lado, nunca me arrepentiré por creer en la aventura de plasmarlas en un blog.

Gracias al Internet, a la gran nube, pude llegar relativamente a todos los rincones de la tierra, a toda hora y en todo momento, solo con una conexión a Internet.

Me llena de orgullo saber que muchos de ustedes son de países tan lejanos como la República de Rusia, o Alemania, La República Checa, Italia, Francia, desde luego de mi amado país México, Lectores de Estados Unidos, Argentina, Colombia, Chile, Nicaragua, Honduras, Perú y Venezuela y otros más que no tengo estadística.

Nunca me he considerado un gran poeta, me gusta más pensar que soy un juglar de nuestros tiempos, un narrador de los sentimientos del alma.

Mis poesías muchas veces reflejan mi sentir, mi pensar, mis angustias, mis esperanzas, mis propias motivaciones, mi amor a la vida y mis razones de vivir.

Muchas otras veces trato de ponerme en el sentir de los demás, en sus pasiones, sus amores, sus dolores y su propio sentimiento del corazón mismo.

Agradezco cada uno de sus comentarios, por pequeño que este sea y me llena el alma saber que por lo menos alguna poesía les allegado en lo más profundo de su corazón y al leerla compartieron de alguna manera mi sentir.

Eso sin duda es lo mas grandioso y maravilloso del poder de las letras.

Espero de corazón que lo que escribo ayude a encontrar alguna esperanza, alguna salida, alguna oportunidad, un recuerdo, una reconciliación con ustedes mismos, pero sobre todo, el amor a ustedes, a su prójimo, a la vida, en lo que crean.

Espero poder seguir compartiendo en un futuro, más y más de mis poesías y tenga el honor de ser escuchado en su corazón.

Gracias eternas.

Su amigo.
Miguel Adame Vázquez.



















martes, 23 de agosto de 2016

No me detendrán.






No me detendrán.
Porque el agua sigue fluyendo en mi vida como aquel mar agigantado por los vientos huracanados y constantes.

No me detendrán.
Porque la vida sigue diluyendo su esencia en un torrente de ilusiones interminables.
Ilusiones que no se amedrentan por el colapso del destello que llega de súbito como un recuerdo.

No me detendrán.
Porque es más fuerte la constancia que se vuelve necia y protectora.
Que no se ciega por el odio constante de una muchedumbre que en su vorágine se arremolina por la sangre del que es más débil.

No me detendrán.
Porque mi alma sigue amando todo lo que resulta ser bueno ante sus pasos.
Y mi corazón sigue creyendo en el sonido que produce un te quiero, a veces silencioso y mudo ante el infinito universo.

No me detendrán.
Porque mis ojos se deleitan en todas las opciones que tienen para mirar lo que es bello.

Nadie podrá negarme el derecho a decidir a ser feliz.
Porque todavía no es mi tiempo.

Mis días seguirán eternos y raudales.
Como las hojas del ahuehuete que crecen a las orillas del río que cursa irreverente.

No me detendrán.
Porque es mi tiempo.
Tiempo para amarme libremente.
Ante el cambio constante del eterno universo.

Poesía 
Miguel Adame Vázquez.
24/08/2016.

















viernes, 19 de agosto de 2016

Nada está escrito.



Mi corazón sigue latiendo con la misma fuerza de aquel día en el que la luz se asomó por primera vez ante mis ojos.
Fue a un mundo descomunal al que llegue antes del tiempo.
Vertiginoso fue el inicio de mi volátil esencia.
Y mi espíritu lucho ante la astucia que flagela.

Es muy frágil la ilusión de una madre que pide al universo absoluto que tus pulmones respiren la melancolía de un universo que calla.

Y es entonces que la lucha se vuelve en un fuerte reto que se aferra a la vida que no es infinita.
Que es indómita y rebelde en su testaruda esencia, porque no te permite el refugio de perderte en la nada.

Esos han sido mis pasos constantes, inamovibles en su esencia que perdura.
Que encuentra su fortaleza con el paso de los  tiempos.
Que no desfallece aún cuando la esencia es la historia de un relato que no siempre reluce  en su gloria.

La oscuridad muchas veces quiso enfriar desde adentro su propio dolor en un alarido que nunca habla.
Pero fue el cansancio quien quiso mandar a la tumba la fuerza que queda.
Y fueron tus ojos una prueba visible que no se puede ocultar la tristeza.
Porque sientes la marca que es como un designio de la propia derrota.

Nunca fue el abandono quien te hizo constante en la huella impalpable de un refugio que nunca colapsa.
Fue la fuerza de espíritu quien te devolvió el ímpetu que nunca renuncia.

Esa siempre ha sido tu mayor fortaleza.
La mirada tranquila qué sostiene la sonrisa y devuelve la calma.
Esa es tu verdad absoluta que se repite mil veces.
Como una verdad que crece al instante.

Así es el infinito que a su paso no deja ningún resquicio vacío para que la luz destelle añoranza.

Tú eres el inicio que empezó su lucha sin pretextos, aún sabiendo que vendrían las mentiras.
Es por eso que tu corazón sobrevive a un montón de sobresaltos seguidos.
Sin importar cuanta adversidad sea una marca constante. 
Siempre será un camino que se imponga a el estigma que resuelva la duda que queda.

Tú solo has vencido a la muerte que llega.
En un sombrío destino que impone sus reglas.

Nada está escrito.
Tú trazas tu propia brecha.
Como aquel día cuando la oscuridad no fue refugio seguro.
Y luchaste por la luz en un mundo desconocido volátil en su esencia.
Y lo venciste.
Porque naciste.
Y eres prueba palpable de ello.

Poesía.

Miguel Adame Vazquez.
19/08/2016.



sábado, 13 de agosto de 2016

No podemos volver atrás.




Volver atrás.
¿Y así olvidar todo el sufrimiento que ha significado el no parar?
!No!
No podemos volver atrás.
Porque el seguir soñando siempre nos dará el gozo de saber que lo vamos a lograr.

Tenemos que seguir con el recuerdo intacto de la esperanza que no se borra por aquello que hemos dejado atrás.

Porque, aunque nuestra pérdida todavía es demasiado grande.
Y es como una roca que en su sombra solo hay desolación, no podemos darnos el lujo de fallar.

¿Porque no desistir?
Porque el tiempo es majestuoso. 
Imborrable es su mismísimo esplendor.

El tiempo es un volcán que desaparece cuando  avanza escupiendo el fuego de la reconciliación.
De una reconciliación interna que solo depende de nosotros aceptar.
Y así, al cerrar el círculo de la vida no terminaremos en un camino convertido en un mar de cenizas.

El tiempo no se detendrá y volteará a ver el rostro lleno de una lástima que no es más que sutil.
Nunca lo ha hecho.
Y nunca lo hará.

Nosotros somos los que perpetuamos el amor.
Nosotros somos los que seguimos reteniendo  aquello que no queremos dejar ir del todo.

Y entonces, pareciera que ese instante se detiene de súbito.
Como un respiro que se muere sereno.
Pero es sólo el espejismo de la ilusión.

Sé que el dolor que aún sientes es fuerte.
Insoportable e ignorante es su desdicha que nos ata hacia atrás.

Hacia un mundo en torbellino de emociones intensas y que no sienten el mínimo rencor por lo que fue.

No podemos volver atrás.
Tenemos que seguir.

Yo seguiré, tal vez mirando con melancolía lejana lo que quedó atrás.
Lo que perdí, lo fue y ya no será.
Pero siempre con la esperanza de un mañana mejor.
No me anclaré al fondo del mar.
Viviendo de zozobras.
No lo haré.
Mis recuerdos son aquellos días lejanos que son la base de la fuerza que tengo hoy. 


Poesía 
Miguel Adame Vázquez.
13/08/2016.


lunes, 8 de agosto de 2016

Sé fuerte.



Sé fuerte, esencia de mis suspiros.
No dejes que te derroten las sombras que siempre acechan.
A veces  la incertidumbre de un mañana incierto impide cerrar los ojos y soñar de nuevo.

Sé fuerte, amor mío, sin fingir que el corazón no duele.
No ocultes tu silueta al propio tiempo, porque hasta el roble más grande se mueve con la furia del huracán que no perdona.

Sé fuerte, cariño mío.
Que nunca has estado sola y nunca te faltará la garra de amor que te protege.

Sé integra como la neblina que aparece de súbito cuando quiere.
Porque siempre tendrás la otra mano que te sostiene a ti misma.

Nunca olvides que eres guerrera de tierra caliente.
Tu propia sangre es una estirpe de amor que siempre gana.
Son incontables las almas gemelas que acompañan esa mirada fija de tus lindos ojos.

No lograrán la derrota aquellos que como fantasmas acechan tus memorias.

Quisieran ver tu sufrir y levantar los pedazos de cada parte de tú historia.
Pero no conseguirán batir sus espadas en tu escudo fuerte.

Quisieran ver tus cenizas y esparcir con el viento tus recuerdos.
Pero no tendrán la oportunidad de ver tus pensamientos fugándose, hasta convertirse en más que un solo delirio.

Nunca serás una historia que la anécdota cuente.
Porque tu trazo es fuerte y con ímpetu mantienes los caminos seguros.

Así nos enseñaron a proteger con astucia cada palabra que aumenta los deseos.
Nunca abandones la sabiduría de poder amar.
Así seguirás construyendo la esperanza que crece con la fe del que todo su amor da.

martes, 2 de agosto de 2016

Liberaré



Tu alma busca el crédito que dan los ojos que aprueban.

No sabes vivir solo para reconfortar tu calma por lo que tú mismo haces.
Eres un ser que se siente más cómodo en el sacrificio por ayudar a otros.
Te gusta ser mártir de tu propia soledad absoluta.
No es mala la soledad si la tienes como un regalo.
Tampoco es malo querer que un mundo te observe y te respalde a diario.

Pero los halagos vacíos solo derrochan tristeza de una amargura marchita.
Y con eso solo se llena el jarrón de la desdicha que aveces es una fuente de agua que nunca se agota.
Aveces la terquedad se vuelve arrogancia ciega.
 Y no deja ver lo claro que es el cielo más arriba de los mismos nubarrones.

Solo con ese derrotero obtendrás el descrédito de aquel que todo lo descalifica.

Escucha tu propia voz y no la mía.
Sé que dentro de ti brilla la alegría.
Lo veo en tus ojos que se reflejan en los míos.
Libérate.
Cómprate un tiempo de amor y ternura.
Regálate la dicha de crecer de nuevo.
Nadie lo podrá hacer por ti.
Y obtendrás lo que tanto tu alma anhela.


Poesía 
Miguel Adame Vázquez.
02/08/2016.

Tu partida rompió mis propios anhelos



Hace seis años tú partida rompió mis propios deseos de continuar mí propia vida.
No ha sido nada fácil vivir con una ausencia que me pesa.
Muchas han sido las veces que he necesitado  de tus palabras y consejos.
De tú don de saber escuchar y dar a todos un poco de tú tiempo.
Cuánto me acostumbraste a hablarte a los oídos.
Cuántas cosas ahora quisiera contarte.
Y cómo quisiera que al paso del tiempo me pareciera un poco más a ti.

Puede ser que para muchos sea estéril añorar tu vacío.
Pero para mí no lo es de ninguna manera.

El tiempo es voraz.
Se extingue el reloj de nuestra vida en un instante. 
Igual que el cancer que no te permitió seguir observando el amanecer en la mar después de que la oscuridad ya no se asoma.

Ya son seis años desde que nada fue igual por tú partida.
Y mi corazón te sigue extrañando de manera casi intacta.
Cuántos recuerdos tuyos invaden mi memoria.
Incide en mis propios pasos tú historia.

Intactos son tus recuerdos en mi mente que te añora.
Eras mí padre.
Sigues siendo mí padre amado.
Y solo ahora ruego a Dios que te tenga en su libro de recuerdos.
Ese es ahora mi único deseo.
Que el universo sea parte de ti.

Poesía 
Miguel Adame Vázquez.
02/08/2016. 



Duele

Duele decir que no duele duele la pobreza duelen las ausencias duele el rencor sin respuestas. Duele el aire que respiro si...