lunes, 8 de octubre de 2012

A los amigos que lo han intentado todo.


El mundo de muchos que alumbraban con esperanza y sigilo mi camino se cae a montones.
Los pilares se reblandecen con la lluvia copiosa de un estruendo sin voluntades.
Las voluntades se las carga el viento.

Cual tenaz y perseverante lamento que a unos lleva a la monotonía de una vida placentera y a otros los aleja de las risas y de las alegrías.

El camino sigue siendo para muchos muy largó y tormentoso.
No se ve en la lejanía el horizonte.
Lo nubla la nada de la desdicha.
Cual minúsculas partículas de polvo van callando uno a uno los alfiles.

Pobre constancia acaecida por el suceso imprevisto de un propósito marchito.
Cual sueños arrancados de golpe y raíz yacen en el suelo moribundos.
Son más los enemigos y sus voluntades.

Solo espero que el candil que alumbra en la oscuridad se sobreponga a las sombras y siga llameante.
Con una antorcha eterna y vigilante para las miles de voluntades que siguen peleando una guerra desigual y esperan en su desesperanza ser escuchados en su grito sin voz.

A los amigos que lo han intentado todo.


Poesía
Miguel Adame Vazquez.
Octubre 2012.

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