sábado, 25 de agosto de 2012

El eco te tu voz.


Escucho a lo lejos el eco de tu voz
Como un coro iluminado
Resuena en mis oídos tu suspiro inquietante.

La noche a caído en las montañas
El frío taciturno se acomoda suavemente en la oscuridad absoluta

El reloj no detiene su marcha
Palpita escandaloso cada instante
Iluminado y blasfemo
Como si disfrutara cada segundo que me roba.

Mis ojos al cerrarse observan tus sombras
Destellos fugaces que los versos trasforman .

Escucho la noche, mis ojos se cierran .

Poesía.
Miguel Adame Vázquez.
13/08/2012

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