jueves, 3 de octubre de 2013

No existe un compromiso que habite un horizonte pactado.


Un mundo agitado estalla en mis manos reflejando iracundo las pocas frases que lo exaltan.

No existe un compromiso que habite un horizonte pactado.

Sólo quedan las cenizas de un puñado de Tristezas dañadas que se desparraman incontrolablemente contra la arena mojada de sus  memorias.

La historia verdadera  siempre se deleita con una realidad que duele intensamente por el plomo tatuado en las venas impregnadas  de tristezas.

Se recrudecen las imágenes  no honradas con la fe y el recuerdo.
Duele el interior  porqué las entrañas pierden ilusiones.

Duelen los pensamientos indignos por los sueños marchitos que se evaporan en un instante diminuto  al primer esbozo de un bosquejo fracturado y jamás pronunciado con el tiempo.

Duele el futuro que nunca llegara a su letargo glorioso.

Duele la incertidumbre predilecta de la flor silvestre que pierde su aroma ondulante y armonioso al mostrar su encanto en la noche que llora por la brisa tenue de los cielos oscuros.

Las pisadas no serán firmes y constantes por las frases rotas.

Un mundo agitado estalla en mis manos reflejando iracundo las pocas frases que lo exaltan.

Poesía 
Miguel Adame Vazquez 
04/10/2013.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Se vale la critica que propone.
El comentario que nutre. muchas gracias.