viernes, 29 de noviembre de 2013

Una estrella que resplandece en el firmamento.


Siento el lamento de una alma que cruje por una realidad que le desborda.
Ha oscurecido muy rápidamente en el día que se achica por las sombras.

Se entretejen los fríos que se cuelan por las rendijas de la zozobra.

De un mar de incertidumbres los pensamientos rotos se forman para retomar su vuelo.

El silencio desborda los sentidos que pierden el equilibrio.

Pero siempre estará ahí el fulgor de una palabra sabía.
El consuelo que emana esperanza.

El consejo fugaz de una estrella que resplandece en el firmamento.

A aquellos que tienen por pasatiempo ayudar a otros 
Mi eterno agradecimiento lleno de convicción.

Poesía 
Miguel Adame Vázquez.
30/11/2013.

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