sábado, 3 de enero de 2015

Soledad



Me siento solo en un mundo que solo escucha su alrededor.

Un mundo donde el ruido de un mar de gente sin sentido me ahoga en su interior.

Es como si nadie entendiera y sobre un soplo de ignorancia la vida me diera escozor.

Mi humanidad es espiritual.
Y los ritos y costumbres hipócritas y egoístas contaminan el cielo que observo.

Ya no aguanto el miedo de un sistema absurdo y vacío que camina apresuradamente a un precipicio vacío.

Me siento como la pieza de un rompecabezas que no encaja en el crucigrama de la rutina y la continuidad.

Escucho el vano sin sabor de la naturaleza humana.
Me encuentro rodeado de la propia soledad que conlleva vivir en un martirio que asemeja un pasado.

Desesperadamente trato de escuchar el eco de su voz.

Pero no encuentran interés en lo hermosa que es la vida plena y sin adornos.
Sin pretensiones y resentimientos.
Sin marcas y amuletos.

Me encuentro solo como un punto en un laberinto sin salida.

Como en un torbellino que sacude las ideas y trastoca el intelecto.
Así es mi silencio.
Como si yo caminara otro camino.
Uno que solo me lleva a mí.

Me siento solo en un mundo que solo escucha su alrededor.

Pero me queda una pizca de esperanza.
Que en algún lado de un universo ajeno alguien escuchara el eco de mi voz.

Poesía 
Miguel Adame Vázquez. 
03/01/2015.

Para Patricia Lara Gutierrez  




No hay comentarios:

Publicar un comentario

Se vale la critica que propone.
El comentario que nutre. muchas gracias.