El origen de mi miedo
es la ternura.
Mi jardín respira
los colores del crepúsculo.
Tú sabes cómo mis manos te piensan,
tiemblan en cada rincón
de la oscura verdad.
Has abandonado la derrota
como un pájaro que incendia la lluvia,
con el suave sudor de la poesía
que tartamudea
al querer borrar tu nombre.
Mi historia es de amor y de los orígenes,
de ríos en llamas
y árboles que gritan
cada vez que rompemos el alba.
Mi noche es un naufragio olvidado.
Qué importa
si mis ojos han querido
desde que el cielo canta
su aroma azul.
— Maquinista Mute.

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