domingo, 24 de mayo de 2015

Nublados retornos del ocaso que te observan testarudos y orgullosos.


Nublados retornos del ocaso que te observan testarudos y orgullosos.


Como si no bastaran las heridas que cicatrizan en tu atormentada alma.

Truenos y llovizna que caen inminentemente sobre unos hombros que nunca se rinden o se venden.

Aunque tu mirada ahora es una mirada triste.
Aveces taciturna y melancólica.
Nunca será una mirada perdida o sin esperanza.

Porque tu sol interior ilumina tu propio sendero.
Y sabes ser guerreo.
Sobreviviente de mil batallas.
Corazón de hierro.
Nada determina tus pensamientos. 

Súbete a una actitud que sueñe con lo bueno.
Aunque duelan las pérdidas que se tejieron en tus pasados.
Tu sabes derrotar el veneno inmaculado de quien traiciona con una sonrisa, un te quiero.

Nublados retornos del ocaso que te observan testarudos y orgullosos.
Después de la lluvia que llora un cielo.

Poesía 
Miguel Adame Vazquez.
24/05/2015.






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