domingo, 21 de junio de 2015

A mi padre.





Me veo en el espejo y te recuerdo.
Ya han pasado muchos años desde que tu presencia dejo de iluminar el firmamento.

Se que siempre estarás ahí con tu recuerdo.
Con tus grandes lecciones, tu placer por caminar y contemplar las cosas triviales de la vida.
Tus grandes charlas, la atención que a todos les dabas.

Y aunque no lo creas, trato humildemente de honrar tu memoria con prácticamente todos mis pasos.
Aunque muchas veces se que no estarías nada de acuerdo con mis propias decisiones y platicarlas conmigo con más  que un solo regaño.

Tus consejos sabios sin igual, hecho de menos.
Gran sabiduría rodeada de comprensión te llenaba.
A los muchos años tus palabras estaban ausentes, pero tu recuerdo vivido se quedo por siempre.
Padre, mi gran padre,  se te extraña.
Y no necesito un solo día para recordarte.
Porque te recuerdo siempre en todas mis memorias, en mis poesías que cantan, en mis palabras rotas.
Al tiempo.

Poesía.

Miguel Adame Vazquez.
21/06/2015.


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