jueves, 18 de junio de 2015

Te deje de amar



Te deje de amar en el ocaso de mi vida.
Ya mis ojos cansados no te observan.
Solo la noche es testigo que en mi vida ha nevado.
Muchas son las plegarias que han enmudecido en unos labios que ya no hablan porque mi corazón ya no  late deseando el mejor momento para amarte.

Muchas veces he tocado el fondo del océano y hasta los mismísimos huesos el dolor ha calado.

He experimentado el odio de quien nunca ha amado.

Mi fe a muerto, murió hace muchos años, tantos que las rosas de mi jardín ya se han secado.

Murió por la angustia lastimera del horror que mis ojos cerraron.
Murió por el egoísmo que domina al que envenena.

En cambio tu gloria se muestra esplendoroso e inmensurable.
Imputables son tus hechos que crecen infranqueables cuando observas. 

Tú nunca dejaste que me consumiera la desdicha.
O que el odio me robara la sonrisa al perder el placer de admirar tus obras.

Siempre me entregaste un río de razones que se desbordan a caudales.

Tu nunca me dejaste.
Hacedor del universo.

Cuánto me has enseñado en este camino insinuoso y largo para seguir amando.


Poesía 
Miguel Adame Vazquez.
18/06/2015.

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