miércoles, 10 de octubre de 2018

Aquí seguiré.



Los ojos se vuelven desorbitados cuando tiembla la fe
es el último edén de un poeta desconocido,
vida y tiempo en el paraíso perdido
siempre soñando en un silencio intocable y maldito.

Quizás son los momentos que confundidos salen
en la esencia escondida de una sinistra tarde,
no puedo evitarlo
me dejo tocar por el polvo profano
escondido en todos lados y en ninguna parte.


Me niegas el retorno a la luz
es tan cómoda la nostalgia que me acostumbro a ella
hasta que amanece y el frío me toca
y la ciudad me llama con sus recuerdos.

Octubre y sus pabellones
asomando a la palabra
bajo las estrellas más lejanas
sin disturbios y hojas que se apagan sigo caminando.

Con el amor guerrero y sin venganzas
con el fastidio desolando a la muerte,
amándote a pesar de tu tristeza
con el dolor ignorado en una tierna sorpresa.

Aquí seguiré
buscandote exacta
entre la dicha divina y la muerte profana
cayendo como el último pétalo de una flor.

Con la risa impune y alegre
no te debo nada
te he pagado todo
con la caricia tierna de un poema que siempre buscamos.


El Mute
10/10/2018.

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