viernes, 26 de junio de 2026

Cuando eres tú

 



Maquinista Mute


Cuando eres tú,

yo estoy conmigo;

el camino ya no es fugaz:

es una luz que no quiero callar.


Cuando eres tú,

no existen lágrimas,

tampoco besos en el precipicio

que se pierden donde tu voz se vuelve silencio.


Cuando eres tú,

puedo ser un sueño fugaz,

una estrella en el cielo,

un destino donde el ocaso no sabe llegar.


Cuando eres tú,

el amor no sabe dónde esconderse;

el temor a la indiferencia deja de existir:

dulce resiliencia de tu amor.


Cuando eres tú,

agudo es el dolor sin ti,

pero el respiro nunca se pierde;

aprende a esperar hasta poder volverte a amar.


Cuando eres tú,

la noche es profana;

el cariño recorre

el pecho y el vicio

de un acorde que siempre sabe tu nombre.


Cuando eres tú,

no me alcanza el cielo;

a las nubes se les terminan los reproches,

la luna ilumina tu silueta.


Cuando eres tú,

la nostalgia deja de retumbar;

permanece el asombro de un corazón que quiere vivir.


Cuando eres tú,

el brillo del ocaso se enciende con la pasión

de saber que sigues ahí,

con el terciopelo de tus palabras

y tu mirada en mi horizonte.


Cuando eres tú.


— Maquinista Mute

jueves, 25 de junio de 2026

Quiero atreverme

 



“Quiero Atreverme”

Maquinista Mute.


Quiero atreverme,

salir de mi sepulcro,

volar con el agua,

ser cada gota de una ola que estalla,

esa que va sonora

sobre las rocas del espacio.


Quiero romper el silencio,

ese que navega inquebrantable,

el que germina en el cansancio

de un viento volcado en las estrellas.


Quiero flotar en los sueños

de unas flores sin lágrimas,

delatando cada palabra

con ternura y nostalgia.


Quiero vivir presintiendo

el ocaso de una noche,

tocando la luz

con la humedad de tu recuerdo,

hasta que mi corazón estalle

de inquietudes y versos.


Quiero poder cerrar los ojos

y olvidar que el mundo no descansa,

que ya no existe

la inocencia de la gente.


Quiero olvidar tus lágrimas;

esa tinta tiene tu mirada.

Prefiero verte sin cadenas

y escribir tu historia

en cada palabra.


Maquinista Mute.

domingo, 21 de junio de 2026

Mi padre tenía todos los soles”

 



“Mi padre tenía todos los soles”


Maquinista Mute.


Déjame respirar los ruidos de la gente,

recordar esos días largos del sueño,

donde la noche robaba

el tiempo del miedo.


Ha pasado la fuerza del silencio, sanándote,

golpeando los pedazos del viento,

arrancando la hierba que crece

con tanta lluvia y sol.


Ahí van los jardineros felices,

podando recuerdos,

recogiendo lo verde que sobra

a la vida y al consuelo de existir.


Estoy entusiasmado de tanta lluvia,

como si la esperanza dependiera

de que las golondrinas hicieran esquina

y un nido en el vacío de tus ojos fuertes.


Mi padre tenía todos los soles;

su vida era una maravillosa narración

de palabras con piel

y abrazos de mamá gallina.


Hoy ya no me sobra aire,

tampoco tierra, ni frío, ni madre.


Hoy ya me duermo sentado

en un sillón reclinable, esperando la madrugada,

hasta que despierte de su noche pasada.


Madre,

todavía te tengo,

abrigando tu tierra,

esperando a tus hijos

y al cielo que reparte secuestros.


Déjame vivir

con la morada viviendo en una mirada,

sin precauciones de un abismo

que se cierra de hambre.


El tiempo ha sido robado,

el miedo de los soles

ha de vivir,

aunque no estemos listos.


Nunca estaremos listos;

solo el amanecer de la esperanza anaranjada

tMi padre tenía todos los soles”

endrá el temple de darnos un beso.



Maquinista Mute.





miércoles, 10 de junio de 2026

“La esperanza sabe a dulces silvestres.”

 



“La esperanza sabe a dulces silvestres.”


Maquinista Mute.


La luz tiene una mirada de zozobra,

que se desvanece en las horas.


El incendio es una señal

de que las llamas huyen del aire,

incendiando las mentiras

y las ganas que tiene

la historia de borrarme.


Mis sueños son sagaces,

nocturno es el instante

que se desvanece intentando venderme.


No debiste hacerlo.


El vértigo tiene la piel muy angosta,

la herida tiene hambre de sanar

y sanaré.


Lo he visto todo

entre rendijas y verdades a medias

y aún así siempre el valor sale triunfante.


La voluntad siempre se aferra a vivir.


Hacer lo correcto tiene su precio,

esperas mi error para quitarme la piel

yo he decidido seguir por el paraíso.


Los nombres se desmoronan

en un fruto rodeado de muerte.


Yo tengo la esperanza 

que tiene el sabor a dulces silvestres.


Mi fuerza es el amor

la paciencia de darle vueltas a todo,

antes que el ego y el odio nos maten

sintiendo la calma de no sufrir.


Prefiero amar

hasta que se sequen las lágrimas

y sigan los intentos por no ser eterno 

y vivir.


Lo único que he querido

es acariciar tu arena blanca,

escuchar el mar sin la pesadilla

de un sargazo africano de olvido

 y horror.


La esperanza sabe a dulces silvestres.



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Miseria de un naufragio

  Maquinista Mute. Soy el puerto de la orilla del mundo, donde las gaviotas hacen costa y brilla la Odisea de mi silencio. No puedo morir; n...

Muchas gracias.

Queridos y apreciados lectores:

Solo tengo más que agradecimiento para cada uno de ustedes que se han tomado unos minutos de su valioso tiempo, para leer mis poemas.

Gracias al Internet, a la gran nube, he podido llegar relativamente a todos los rincones de la tierra, a toda hora y en todo momento solo con una conexión a Internet.

Me llena de satisfacción saber que muchos de ustedes son de países tan lejanos.

Espero poder seguir compartiendo en un futuro, más y más de mis poemas y tenga el honor de ser leído en su corazón.

Gracias eternas.

Su amigo.

Miguel Adame Vázquez.

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