LA ÚLTIMA SÍLABA DEL MUNDO
Maquinista Mute
© Maquinista Mute
Todos los derechos reservados.
Primera edición.
ISBN: 9798175192590
México, 2026.
DEDICATORIA
A mi esposa, por caminar conmigo en los días luminosos y también en aquellos en los que las palabras fueron mi refugio.
A mi hija, por ser una de mis razones para seguir viviendo, soñando y escribiendo.
A mi padre, que ya no está conmigo, pero cuya memoria permanece viva en mis palabras, en mis recuerdos y en todo aquello que aprendí de él.
A mi madre, por su presencia, su cariño y por seguir siendo parte de esta historia.
A mis hermanos, por compartir conmigo la historia de una vida que nos pertenece a todos.
A mis amigos, por acompañar mis pasos, mis alegrías, mis silencios y también mis poemas.
Y a todos mis lectores fieles, quienes durante tantos años han recibido mis palabras, las han hecho suyas y me han dado una razón más para continuar escribiendo.
Este libro también es de ustedes.
— Maquinista Mute
PRÓLOGO
Hay poemas que nacen de una idea y otros que nacen de una herida.
Algunos aparecen después de una noche larga; otros llegan de repente, como una palabra que llevaba años esperando ser pronunciada.
Este libro nació del silencio de las palabras.
LA ÚLTIMA SÍLABA DEL MUNDO reúne una parte de ese camino.
No pretende contar una vida de principio a fin, sino recoger algunos de sus instantes: aquello que amé, lo que perdí, lo que callé, aquello que todavía recuerdo y, sobre todo, aquello que me ha dado razones para seguir.
Aquí están la sombra y el naufragio. Está el silencio. Está la memoria de quienes ya no están. Está el amor, con sus contradicciones y sus milagros.
Y está también la esperanza, esa pequeña luz que a veces parece desaparecer, pero que insiste en volver.
Durante años he escrito poemas sin saber exactamente hacia dónde me llevaban.
Las palabras fueron apareciendo entre el cansancio, la alegría, la nostalgia, el mar, las noches, las flores y los recuerdos.
Algunas nacieron para alguien; otras nacieron para mí.
Todas terminaron formando parte de una misma historia.
Por eso este libro no busca ser perfecto.
Busca ser verdadero.
Maquinista Mute es la voz que encontré para decir aquello que, de otra manera, quizá habría permanecido en silencio.
Es el hombre que mira hacia atrás, pero que todavía quiere caminar hacia adelante.
El que sabe que el tiempo se lleva muchas cosas, pero también sabe que una palabra puede permanecer.
Estos poemas hablan de mí, pero no son solamente míos.
Porque mientras exista alguien dispuesto a leer, ninguna historia termina por completo.
Y mientras quede una palabra, queda una posibilidad de que el silencio nunca más sea un grito sin voz.

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