no salió de los pulmones
nadie lo amó esta vez,
víctima de las heridas invisibles.
Heridas que nunca sanan
no deja de llover cuando a el sol
no le alcanza el tiempo
para secar el recuerdo húmedo y roto.
Tu rostro no luce la luz hermosa
de un cabello airoso y alegre
esta noche no debió amanecer,
quisiera dormir y nunca más despertarse.
Quisiera llorar
pero el llanto no sale tan rápido,
se agazapa sin remedio
en un pecho que estalla en su dolor.
No existen los arrepentimientos
que justifiquen quemar el cielo
con un engaño hueco
que Dios nunca olvida.
Violonchelo que desahoga en lágrimas
lo que no debió convertirse en cristales,
un diamante es un obsequio muy caro
para esas flores que perpetúan
un mañana que no debió ser.
Quédate con la voz profunda
que se pasa contando a el viento
y sus olas felices del mar,
es más fácil ser una marea
que regresa a tus brazos y amar.
Elige a la poesía que ama a los caídos,
descansa entre las aguas mansas
que llevan a la brisa
que acaricia con ternura y amor.
Hermosa es la poesía de héroes
ritmos eternos de un lucero
que el amor endulza sin mil palabras,
abrázame fuerte y separa las sombras.
El dolor desaparece con amor,
estrellas frescas de una noche
que aprendió a verte hermosa
olvidar a el último suspiro que odio.
Él Mute.
14/07/2019.






