miércoles, 14 de febrero de 2018

El imitador



El imitador cojea enredando sus alas
no es timidez indolente de abismos lejanos
tampoco es el destierro del griterío amargo,
simula sufrir para acercarse a tu lado.
Siente placer al entregarse a las indecibles obras del mal
que su existencia brumosa desea extinguir
con un fuego sutil que todo lo incendia  
con sus vastas tristezas al fingir dolor.

El imitador confunde las palabras a todos
fundiendo la sombra con la noche
sin importarle el vasto color de las praderas
que son hermosas, llenas de amor.

Se ufana corrompiendose sin esperanzas
con pensamientos absurdos
que desnudan al tiempo robando su voz,
goza mentirse ansiando caricias de los besos robados.

El imitador se pasa juzgando la ternura de todos
de fuertes o alegres de puros o intactos,
no le importan las grietas en la carne del poeta
que solo quiere vivir.

El poeta envuelve a el frío
con un rebozo de manta,
cuida sus letras como su amada
ama el aroma del perfume de su última flor.

Poesía
Miguel Adame Vázquez.
El Mute
25/02/2018.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Se vale la critica que propone.
El comentario que nutre. muchas gracias.

Duele

Duele decir que no duele duele la pobreza duelen las ausencias duele el rencor sin respuestas. Duele el aire que respiro si...