Ya no absorbas todo lo que te entrega el destino.
Este baila contento sin importarle un comino tus tristes pensamientos.
Unmilenio para abrazarte La luz bajo el vientre, mi ancla es sorda bajo los golpes del océano, y mis labios nuevos ya no guardan silencio...
Queridos y apreciados lectores:
Solo tengo más que agradecimiento para cada uno de ustedes que se han tomado unos minutos de su valioso tiempo, para leer mis poemas.
Gracias al Internet, a la gran nube, he podido llegar relativamente a todos los rincones de la tierra, a toda hora y en todo momento solo con una conexión a Internet.
Me llena de satisfacción saber que muchos de ustedes son de países tan lejanos.
Espero poder seguir compartiendo en un futuro, más y más de mis poemas y tenga el honor de ser leído en su corazón.
Gracias eternas.
Su amigo.
Miguel Adame Vázquez.