lunes, 27 de noviembre de 2017

Eterno despertar



Me he negado tantas veces a dormir
que algún día cerraré los ojos
y no volveré a despertar jamás.

No será como aquella adolescencia mediocre
en donde apresuradamente buscaba una canción
para que se llevará la carga que atormentaba a mis hombros.

Será como aquel vuelo de las miles de mariposas
que emigra en el horizonte huyendo de los fríos momentos
que congelan sus ligeras alas de colores.

No será como esa flor abandonada
en un florero con el agua estancada de un ayer
que ya fue un instante marchito.

Será como la fuerza potente y ligera de una ballena azul
que nada tempestuosa por aquellos mares fríos
de una profundidad oscura e inmensa del  propio recuerdo.

No será como el tibio cauce del cinismo
que todos practican sin pena
como si fuera un deporte popular.

Cuando llegue mi descanso,
será como un paseo en un jardín lleno de orquídeas
de muchos colores alegres.

Será como el abrazo de mi madre
aferrándose a mi cuerpo latente,
diminuto en su minúscula manera de querer ser.

Será como las lecturas de mi padre en esa librería vieja del centro
con un montón de libros de historia
que ya nadie quería comprar para contar.

Me he negado tantas veces a dormir
que algún día cerraré los ojos
y no volveré a despertar jamás.

Mientras eso suceda seguiré despierto,
negando a la noche con el frío,

ganándole a la vida con un corazón como fusil.


Poesía
Miguel Adame Vázquez.
28/11/2017.



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