jueves, 9 de noviembre de 2017

La luz de la esperanza



Nos hemos desesperado tanto
que borramos la luz a la esperanza
silenciando el tenue estruendo de una vida
esa imagen insólita de vivir sin el pasado
no se puede dibujar en la memoria
ese tiempo que pasó de prisa
y que por nada se borra.

Si tan solo vieras
como un pequeño puñado de palabras
pueden lograr un milagro
podrías ver a esa neblina asustando
a todas las dudas que inquietas
preguntan si el sol mantendrá su pacto eterno
para salir de su guarida esta mañana.   

Tienes que renacer como aquel recuerdo del paraíso perdido
que algún día volverá a florecer con los olivos
si tan solo te dejaras tocar por el amor
abandonarías esa falsa creencia que el amar mata
solo tienes que abrir los ojos del anonimato que distrae
y disfrutar de lo maravilloso que es sentir la vida
cada vez que te esfuerzas por aferrarte  a tener calma.

¿Cómo escuchar ese silencio que en el aire te envuelve?
no lo sé todavía, no lo sabré con el bullicio de las aves del campo
que en su estruendo despiertan del letargo que aturde la calma
de una noche invadida de estrellas lejanas
innumerables todas ellas
para aquellos que nunca aprendieron a contar las alegrías
cada vez que la pena embarga.

No quiero nada para mí
solo un anhelo
un mundo en donde no seas más que solo una víctima
en donde la eternidad llegue con el tiempo
porque te prometí versos tiernos
que hablaran de la fuerza que da el sentir vivir
bajo la plenitud hermosa de haber hecho todo lo bueno.

Nos hemos descuidado tanto
que perdimos la pista de nuestros bellos recuerdos,
hoy será diferente mi historia de vida
dormiré satisfecho con tan solo saberlo
vendrán tiempos mejores con el aire de invierno
nada tendría sentido en esta vida sin la luz de la esperanza
yo te amé porque tú me amaste primero.

Poesía
Miguel Adame Vázquez.
10/11/2017.



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