martes, 28 de febrero de 2017

Impostor.


Debí ignorar en mi memoria al impostor que poco a poco fue socavando la confianza en cada uno de mis éxitos.
Los fue convirtiendo en sombras de un martirio que deambuló en las exequias de mis propios esfuerzos.

Debí ignorar al que solo se alimentó de mi incapacidad de ver el valor de otros al criticar la victoria.
Impostor que encuentra el gozo en el fracaso de una modestia falsa por un orgullo que se convierte en mi peor enemigo.

Debí ignorar al que solo desea el despojo de todos mis logros y que va alimentándose de la vanidad de mis pensamientos rotos.

Debí ignorar al que solo abusa de los momentos inseguros que a lo largo de la vida voy desperdiciando en honor a las conquistas vacías.

Nunca debí refugiarme en un corazón que comete el error de triunfar a través de las cicatrices de un mundo conmocionado en la mentira.

Nunca debí refugiarme en la mirada inocente de cada uno de mis miedos.
Porque al hacerlo solo me convertí en presa fácil del que pierde la razón en el festejo.

Debí ignorar al impostor que invade al subconsciente en la autocrítica y que solo atina en abandonar a mis dudas en su demencia absurda.

Siempre fue mi sueño el poder tener una historia buena que contar a mis nietos.
Pero solo fui arrogante en mi fastidio al dudar de la medida de mis éxitos.

Nunca debí refugiarme en quien nunca se detiene a valorar serenamente a todos los que se merecen el mínimo reconocimiento.

Solo vacile en el intento de construir un pedestal en lo alto del cielo.

Pero nunca me pude reír tan siquiera un poco de las fallas ligeras de mis hechos.

En eso me convertí, en un infame impostor que se disfraza de humildad.
Que nunca disfrutó de sus logros merecidos por el transcurrir del tiempo.

Solo queda la calumnia ligera que el impostor ciega al escuchar mis palabras.

En eso me convertí, en mi propio impostor.

Nunca te conviertas en la sombra que no reconoce a todo lo bien que has logrado.

Ignora a tu propio impostor que solo sueña con  robarte el valor de poder ser amado.


Poesía 
Miguel Adame Vazquez 
28/02/2017

http://poesiasmigueladame.blogspot.com/2017/02/impostor.html

"Yo fui mi gran impostor", un poema de MiguelAdame via  http://poemame.com/story/yo-fui-gran-impostor

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Queridos y apreciados lectores:

Solo tengo más que agradecimiento para cada uno de ustedes que se han tomado unos minutos de su valioso tiempo, para leer mis poemas.

Gracias al Internet, a la gran nube, he podido llegar relativamente a todos los rincones de la tierra, a toda hora y en todo momento solo con una conexión a Internet.

Me llena de satisfacción saber que muchos de ustedes son de países tan lejanos.

Espero poder seguir compartiendo en un futuro, más y más de mis poemas y tenga el honor de ser leído en su corazón.

Gracias eternas.

Su amigo.

Miguel Adame Vázquez.

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