domingo, 4 de marzo de 2018

Tragarse las palabras.



Tragarme mis palabras
qué importa que sean muchas las líneas
y no me alcance la voz para gritarlas
nadie, solo Dios puede hablar de eternidad todo el tiempo.

¿Qué me inspira? si no es a través del aire y la tierra mojada
cada vez que observo a ese pequeño ahuehuete
cambiar sus hojas en la maceta que circunda
cada palmo de sus días con tan solo un abrazo de sol.

He escuchado muchas voces hablar hasta el fin
aterciopelado cada espacio del rincón del alma
disimulando no ver a ese extracto perfecto del amor
filtrando el comienzo por el miedo de que gane el fin.

Me preocupo mucho por la opinión de otros.
Ya deje de hacer lo que más me gustaba.
La penumbra es diferente si ignoras todo.
Fue arrojarte fingir que era invisible.

¿Cuál es tu valor?
vale más un curioso sentimiento adentro
que olvidar los deberes diarios e imaginar
que  podrás tocar a todos los que amo.

Tu batalla es un horror.
Depresiones con noticias inciertas,
ansiedad que me aleja de ti día y noche
hasta seguir en el juego del no te abandono.

Todo mundo se disputa la tierra como si fuera suya,
hundiste tu pecho hasta el recuerdo
me tuviste como aliado
hasta que cavaste de nuevo el mismo agujero.

Reproches de perfumes que no pueden disimular
el olor del abandono que traes adentro,
sermón triste que penetra en tu misma noche
haciendo miserable tus últimos días sin poder ver el cielo.

Elegí amarte como un gorrión nuevo  
todavía escucho su canto
es para mis oídos un ruego supremo
sigue siendo un hermoso elixir para saber lo que siento.

Me pase la vida entendiéndote
descifrando palmo a palmo el enigma de tu cuerpo
subí las montañas trepando senderos
para que todo el esfuerzo no fuera en vano.

Revolotee los recuerdos estremeciendo los besos.
Se secaron los ríos de los remordimientos.
Mi corazón es humano.
No supe abandonarte de nuevo.

Me quede con la esperanza de que este año el peral traerá su fruto,
fue un montón de varas con sus flores al viento,
esperaré hasta poder hacerme viejo
para no tragarme las palabras que me dejó el viento.

Poesía
Miguel Adame Vázquez.
El Mute

04/03/2018.

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