sábado, 28 de abril de 2018

Las letras en un último verso




Un puñado de polvo
cae de tu mano muy despacio
quisiera que fuera como un hilo continuo de páginas
de un libro que se lee cada mañana.

Seiscientos años de palabras
que se derraman por el abismo de la historia
que se reescriben con la tinta de una boca
que aprendió a gritar libertad.

Resquicios de un comienzo sin culpa
sin el ego de saberlo todo
sin el silencio falso que simula vacíos heridos
que se mueren sin nadie en el destierro.

Tuviste un libro en tus manos
lo escribiste con una letra seguida de otra letra
bajo sus hojas se escribió una historia
no desperdicies el espacio que perdura quizás siempre.

En el futuro cuando salga a morir
por el tiempo que tiene prisa
quisiera que recordaras mi nombre.
mis letras en mi último verso.

Como una sonrisa con el color de la esperanza
olvidando cicatrices
como si ellas fueran un trofeo de guerra
antes que el pensamiento deje de ver hacia ti.

Veo con atención a las palomas en mi azotea
no tienen nada, solo un sol abrasador sobre sus alas,  
persisten en vivir alimentando a sus pichones convencidas que sus crías sobrevivirán a todo.

La lluvia llega tempestuosa sobre sus días
lo soportan todo, se escurren con el agua frías
alumbradas por la tormenta que no calla
así quiero ser para ti una mañana.

Miguel Adame
28/04/2018.

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