montaña con flores y azafranes
en su ladera cubriendola,
como un sueño en la selva negra.
Dicen que no te gustan
las ramas y las piedras
que la montaña es una idea violenta,
yo solo sé que es el aire
quien me sosiega.
Colores púrpuras que no se lavan
con la lluvia insistente,
es el viento fresco que se escuda
con el tiempo y la duda presente.
A el campo no le da miedo la soledad
el silencio le gusta
hasta que de un silbido
el gorrión pasa lista al quererte.
Es como una madre
que se pavonea alegre
entre los ríos y los lagos inertes,
aquí te espero
hasta que el pasto envejezca
y tenga una vida feliz
con el aire verde.
Te olvidaste de mí
en la promesa que no desaparece
fue terrible el amor que no arde
en la ausencia triste
de un desahogo que llueve.
Aquí seguiré soportando el dolor
de una tiranía
que disimula un anhelo presente,
se hincha el corazón
sin una canción
y sus flores de invierno sin verte.
Te espero en mi tierra
en este valle que nací
enamorado del oro y del rubí,
de un laurel y el panal con su miel.
En esta pradera densa de mi amor
que no sabe entenderte
seguiré añorando poder verte,
me odias con celo
inundando con aguas
mi esperanza tan fuerte.
Solo las luciérnagas iluminan mi noche
y el silencio me gusta,
me hace olvidarte
en un recuerdo presente.
Él Mute
06/06/2019.

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