Es sabio el jacinto
ante la ignorancia
que baña a mis ojos.
Color encendido
que conmueve con tributo a la delicia,
atardecer abrazado por el calor de una luz
que se desborda al simple roce del amor.
Incógnito aroma de un atardecer
que bruma el movimiento en un tesoro
que se cuida con el alma de un rubí.
No te vayas en mi osadía,
es muy pendenciero el miedo
que contagia a la agonía
de una vida infinita.
Los huertos sonríen quejumbrosos
ante una tierra soleada y adolorida
por tantas venganzas nada hermosas
que en la sombra amada no se saben refugiar.
Háblame de ti en el nocturno momento
que pasamos dormidos,
han llegado los días lluviosos
disfrutemos la memoria de tenernos.
Llegarán contentos en su gozo
mojando el cielo hermoso
en el monte alegre que simplemente reverdece,
palabras que me conmueven hacia a ti.
Es sabia la llovizna, estremece
siempre dejando su rocío fino
ante el fruto frío que enaltece a la paciencia
por no rendirse a olvidarme de ti.
No te vayas todavía.
06/06/2019
Él Mute
06/06/2019
Él Mute.

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