martes, 20 de junio de 2017

La vida se fue


La vida se fue.
Y sin decirme totalmente adiós
consumió aquellos instantes que difícilmente podré alguna vez recordar de nuevo.  

La vida se fue. 
Se llevó parte de un futuro que es incierto.
Ese momento que yo quería construir sin el presente que tanto a veces me agobia.

La vida se fue.
Solo quedan los vestigios de un aroma viejo como las señales de ese ayer robado.
De ese pasado distante que nunca se olvida porque se atesora su legado.
La vida se fue.
Ni remotamente lo que vivimos hoy se asemeja a lo que cantaron los abuelos en su propio pasado.

La vida se fue. 
Es muy cierto que son otros tiempos.
Días caóticos.
Días cortos que disimulan la catástrofe que habita a nuestros días por no poder ser. 


La vida se fue.
Ahora soy solo algunos recuerdos.
Algunas cicatrices que no saben qué hacer con los días que solo me quedan.
Que no saben disimular que el reloj del tiempo se acaba.
  
La vida se fue.
Ya no encuentro tu gran amor cerca de mi cuerpo.
Te fuiste levantando amarras 
Segura de navegar a un nuevo puerto en donde solo te puedo soñar.

La vida se fue. 
Y simplemente me quede inerte.
Como esas tantas veces que no sabía qué hacer con tu rostro regresando en mis memorias.

La vida se fue. 
Nunca más podré volver a latir con el calor de tu amor que contagiaba con cariño a mis versos.

La vida se fue.
Me quedé solo de nuevo.


Poesía
Miguel Adame Vázquez.
20/06/2017


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Se vale la critica que propone.
El comentario que nutre. muchas gracias.