miércoles, 18 de diciembre de 2024

La luz en la oscuridad

 



Soy la herida,

el canto que no se arrepiente,

el valiente.


Soy el brillo,

el caudillo de tiempos bravos,

soy la desgracia.


La aventura de la daga,

la flor de un rocío,

el sueño del gato.


Soy la voz animosa,

el grito de los años,

el triste y sereno.


El tambor de un olvido,

la memoria de tantas cosas,

la historia que combatimos.


Soy la garganta vacía,

el domador de lo oscuro,

la alegría de mil colores.


Soy la cercanía y la demora,

la mañana que amanece,

la memoria de siempre.


© Maquinista Mute, 2024



viernes, 29 de noviembre de 2024

Amor eterno

 



Amor Eterno.



Amor, te quiero tanto

tus muertos, mis muertos

nuestro cariño

qué sería de la vida sin tus abrazos.


Los años no pasan en vano

dejan huella en mis sentidos,

pero siempre te busco

y te encuentro en mis sentimientos.


No hay mayor absurdo

que vivir una vida sin tus sentidos,

sin el calor de tu cuerpo

y tus dulces latidos.


Que el crepúsculo, en los arrabales,

sientan la armonía

de las viejas glorias.


Porque en cada una de ellas

está la guitarra que canta alegre

cada estrofa de mis versos.


Amor, te quiero muchísimo

con tus recuerdos y mis historias,

sin soberbia o codicia.


Solo el coraje y la justicia

de la fuerza universal que nos juntó

y que siempre nos amará.


En los tiempos venideros

también seremos nosotros

los primeros y los últimos,

los generosos.


Los que pudieron doblegar

a la muerte con el fulgor de la guerra

de un amor eterno.


Ven, dame la mano,

caminemos despacio

por la arena y la vida.


Seremos eternos

cantando anhelos,

con nuestros muertos en el recuerdo 

y nuestra hija hermosa paseando.


© Maquinista Mute, 2024


https://poesiasmigueladame.blogspot.com/2024/11/amor-eterno.html


https

://comunidad.poemame.com/t/amor-eterno/76572?u=adame.vm



miércoles, 27 de noviembre de 2024

Despierta




 Despierta


Despierta,

que nos despoja la madrugada

hasta la última palabra.


Y el silencio no escucha;

su delito es saber

que tu memoria ha olvidado el amor.


Amor,

antes tenía sueño,

sueño violento,

como las olas del mar enfurecido

por el asombro de las marinas hermosas.


¿A quién le importa

que el fuego sea una agonía

en la hoguera de tu corazón?


Quiero ser tu escolta ante la mentira,

sin la muerte que olvida

o la ejecución de una efímera espera.


Despierta,

que la infamia es indiferente.

Abrázame,

lo has hecho tantas veces.


Tu abrazo me consuela,

me sonríe con sus metáforas,

sus rasgos antiguos,

bálsamo ante el destierro.


Aquí estaré,

imputable,

como el hierro que agudiza otro hierro,

con el huerto de mis aventuras tocándote.


Despierta,

que siempre te he buscado

en los confines de mi corazón,

en la espera que paga con esperanza.


En las voces del ayer

y un futuro incierto,

lo único ver

dadero es el amor.


© Mute, el amoroso, 2024



martes, 26 de noviembre de 2024

Lo mejor está por vivir

 


Lo mejor está por vivir


Lo que somos,

como si el sueño reposara en la mente,

despierta,

pues se están robando las ilusiones.


¿Por qué estás triste?

¿Acaso no has vivido ya demasiado?

¿Cómo para haber disfrutado

de los cielos, los mares

y los bosques frondosos?


¿Qué no has visto ya

tantos días y tantas noches,

y la espesura de las cosas

ha transcurrido como si fueran gaviotas?


Hasta tus párpados no quieren cerrarse,

quieren seguir observando,

tus pulmones quieren oler la brisa del mar

y las flores que se esconden del frío.


Frío,

ese que se aferra a la noche

en su madrugada,

ese que cala a los huesos

casi como el desamor.


Abrázame, Sol, tan fuerte

hasta que se extinga la tristeza,

y los recuerdos que perdieron mi alegría

sientan pánico ante mis risas.


Lo que somos,

un montón de recuerdos con gloria,

manos que sujetan el amor,

razones y pretextos sin sentido.


Así que sonríe,

despierta,

necesito de tus ojos,

de tu mirada de amor,

que tus desventuras, para abrazarlas

con mi consuelo.


Todavía viene lo mejor,

lo mejor está por vivir.


© Maquinista Mute, el amoroso 2024



viernes, 22 de noviembre de 2024

Sin miedo



Sin miedo


No le tengo miedo al abismo,

al acto irrevocable,

a la zozobra ciega de un remordimiento.


A veces el sentimiento tiene envidia

del tiempo y sus laberintos,

del eterno universo.


Causas diversas,

efecto de los sueños;

razonar es una costumbre de viejos.


Amor,

hoy no pude simular

que el fulgor del fuego

se apaga en los secretos.


Que tenga miedo el siniestro,

mejor que el oro son los versos.

Mañana, a nadie le importan mis besos.


Soy feliz

sin la felicidad de otros.

Es complicado:

el poema inagotable

jamás le llegará su tiempo.


A veces siento

que morir tan despacio

es un regalo del tiempo.


A quién engaño,

el tiempo pasa rápido,

no deja suspiros;

cuando te das cuenta,

eres un esqueleto.


Aún así no tengo miedo:

el miedo es misterioso,

celoso de un éxodo.


Mi poder es mi trova,

la aurora en el ocaso,

el alba en sus jardines frescos.


El perpetuo eterno

no es un instante,

es un refugio en la tormenta.

Jehová es mi Dios.


Él no conoce el miedo.


© Mute, el amoroso 2024



jueves, 21 de noviembre de 2024

Queriendo amar




Nuestro propio pasado,

es inútil el coraje en el tiempo;

podemos olvidar todavía,

pero el cielo es solitario.


Busquemos en el mármol esa estatua

que tiene un rostro oculto.


Hasta que la pregunta

tenga una luz vaga

y la impostora sea un consuelo.


Memorial de haber sido feliz

por haber amado.


Hasta que el cariño

siquiera sea el amor de un día,

no te vayas todavía.


Arrebátame la sensación

irrevocable de la zozobra,

con el dolor y las vicisitudes vanas.


El abismo aún te añora;

que sea para ti un carnaval,

y yo aquí seguiré,

con mis ojeras fingidas,


queriendo, como siempre,

poder amar.


© Maquinista Mute, 2024



miércoles, 20 de noviembre de 2024

Regresa

 


“Regresa”


Regresa,

crepúsculo iracundo

en lo alto del día.


Aquí estoy, en la tarde aterrada,

desde que fue tu partida,

alquilando gaviotas y aves perdidas.


Somos y seremos lo que hubiéramos querido,

la forma piadosa del recuerdo vivido.


Regresa,

vamos, que la penumbra traviesa,

traslúcida y opaca,

abrace el miedo y el frío.


Déjame que te ruegue,

mis manos tienen un crisantemo rojo

en el espacio y los laberintos

de unos labios rotos.


Somos el mito y la distancia,

arduo amor,

estrellas infinitas del eterno cielo.


Más allá de los aniversarios,

de los símbolos y los besos,

somos la historia de la alegría,

el hermoso amor del eterno alfarero.


© Maquinista Mute, 2024



miércoles, 13 de noviembre de 2024

Amaré

 




"Mientras tanto, te tocaré sin la muerte."


Amaré


Mientras tanto, te tocaré sin la muerte,

Dios sabe que en el polvo no hay sueños ni delirios,

Y mi olvido es una alquimia

que convierte recuerdos en el tiempo de alguien.


He aprendido a agradecer sin tener,

agradecer sin la penumbra de la ruina

o el abandono de la amargura.


Nunca he sido desleal, desleal es la envidia

sin la esperanza inocente

de no saber qué es la vida.


Mis razones son más que una obligación,

siempre seremos río, la raíz profunda

que huye de la muerte.


Me quedo con el amor, el cielo se ve muy solitario,

la escoria está en la Tierra.


Prefiero volar, lejos de la memoria

del ocaso de un esplendor.


Mis versos caben en la eternidad

sin los cobardes que fraguan la noche

para olvidar el aura de mi amor.


Mientras tanto,

amaré.


© Maquinista Mute, 2024.




viernes, 8 de noviembre de 2024

Arrebatame

 



Arrebatame


Me arrebatas con tus versos,

y yo aquí, con mi verdad desnudo

ante mi soledad.


Triste olvido, tu amor es una pelea

en los cielos, aún así te llamaré

en donde sea.


Hay silencio en la alegría,

mi canto es fuego y leones,

nunca derrota.


Enséñame a ver mi propia historia

sin las cenizas de un pasado

y la zozobra de lo que ha de venir.


Fuiste luna clara, jardines sin agonía,

rosas profundas y rojas.


Hoy la vida es corta,

la dicha que me diste se ha convertido

en una costumbre de la esquina.


Regresa otra vez en el círculo

abierto de mi amor,

mi poesía devora el reposo

y nace el amor.


No debes mentir,

el laberinto inescrutable que te habita

tiene un espejo que nunca olvidará

tu nombre.


Ven conmigo en cada sueño

de esperanza sin la penumbra

de lo desconocido y el derrumbe

de tu humanidad.


¿Acaso no somos polvo irreversible

en el tiempo?

Como si el universo llevara mi nombre,

las sombras también son de nosotros.


Arrebatame con tus besos,

lo eterno está en los planetas,

el amor no es polvo de nadie.

El olvido es una alquimia del corazón.


© Maquinista Mute, 2024.





jueves, 7 de noviembre de 2024

Desde que naciste




“Desde que naciste”


Dedicatoria:

“La mayor satisfacción de mi vida es mi preciosa hija; te amo, Brenda, mi bebé.”



Se nos va la vida; nada detiene la caída. ¿Qué importa si tienes el infinito?

Tu historia es amor.


Desde que naciste, 

nació mi esperanza y creció mi corazón.


Un hijo es un viaje maravilloso; 

es más una hija: 

Reina amada 

de un ajedrez en jaque mate.


Hoy tienes albedrío; 

no eres prisionera de ningún sentido. 

Eso es felicidad.


Hoy soy un padre pleno. 

Jehová te cuida; 

Él es el tiempo y el fuego.


Lo demás es solo lo de menos.


Cielo profundo, la bruma disfuma el crepúsculo. 

Al cabo de tantos, 

siempre queda lo cierto.


Tal vez hoy haya gastado algunas vidas; tengo todavía repertorio, 

pues amo a mi hija.”


© Maquinista Mute, 2024.



miércoles, 6 de noviembre de 2024

Nos volveremos a ver



Nos volveremos a ver,

el tiempo es una mudanza

mañana los sueños tendrán un camino.


Vuela que la Luna es eterna 

mi cariño tiene aroma de flores.


La tarde será menos 

sin tu risa y tú nombre,

mi verso está triste.


Nos volveremos a ver 

en la mañana de un domingo 

y el viejo viernes feliz.


Aquí estaré 

en la costumbre de un recuerdo, 

con mis gatos y mi memoria.


Te dejo mi cariño por siempre,

tu padre solo sabe lo que es el amor.


No será lo mismo, 

hoy el día es fugaz 

mi amor es eterno.


Otro cielo nos espera 

en el Aurora,

mientras tanto 

tus amigos serán una estrofa feliz.


© Maquinista Mute, 2024.















viernes, 1 de noviembre de 2024

El perdón



“El Perdón”


Perdóname, flor dormida

fragancia de jazmín y rocío,

la muerte pasó sin guarida alguna.


Hoy ando sin brújula, sin rumbo fijo

encuentro mi camino en tus ojos,

en tus sueños y razones

en el perdón de un regalo divino.


Mi vida rehusó la noche sin estrellas,

mis brazos sujetaron, corazón mío,

perdóname, mi palabra fue limitada

la ignorancia cegó mi camino.


Junto a flores silvestres vivo en los versos,

en el secreto de un pecho 

que late intenso y seguido.


Perdóname, por las batallas de sombras,

mi inocencia amanece 

junto al mar y sus olas.


Perdóname por ser viejo como el polvo,

por ser feliz, sin lágrimas ni temor

mis rosas son versos,

escriben suspiros, poemas de amor.


Perdóname, flor mía,

fragancia de jazmín y rocío,

vive en mi pecho un corazón rebelde 

que no sabe dejarte de amar.


Te amará por siempre 

para eso nació,

corazón amoroso en su perdón y olvido.



© Maquinista Mute, 2024.


jueves, 31 de octubre de 2024

Que sería de ti

 


“Que sería de ti”


Fuiste tiempo y ausencia 

palabras de historia,

la antigua aurora.


Y no tuve metáforas 

que no fueran de ti,

herido viví en el olvido de un nombre.


Perdurando en el verso de mi memoria 

en las noches de un hombre,

en el asombro de la tarde.


Triste más no cobarde

el amor fue inolvidable,

fueron tantas cosas 

hasta que mi cariño se hizo mar.


Hoy, canto de amor en la batalla 

sin reproches,

con el honor de la metralla.


Hasta el final 

dónde mis ojos miraban 

deseando que fueran de ti.


Amando 

Poesía, qué sería sin ti.


© Maquinista Mute, 2024.









miércoles, 30 de octubre de 2024

El creyente

 “El creyente”




Los creyentes 

el agua del río y sus lirios,

no es necesario buscar 

los campos miran eternos la estela.


El amor completo,

nuestra familia es de rosas 

de una tarde de palabras 

de un pájaro cantor.


Esa es la verdad 

la vida es breve y ansiosa 

los años la gastan suficiente 

pero el amor de Jehová es inmortal.


Los creyentes 

verso inagotable del universo,

ese es mi afán 

dejar atrás el desamor y la amargura.


Y no estoy solo 

mi valentía es fiel 

forjada en el frío del alba 

y la espada del poeta.


Soy feliz 

ante el fuego y el hielo 

y el acecho de la serpiente.


Me aferro seguro 

sin pasado de sombras 

y un futuro verdadero.


El amoroso ama el mar y el cielo 

la ternura no será un suspiro.


Es lo creo 

en la esperanza y su camino 

en el amor eterno 

en lo más frágil y lo puro.




© Maquinista Mute, 2024.


martes, 29 de octubre de 2024

En los versos de mi vida

 



“Con cariño a todos los que nunca han perdido la luz, a pesar de la adversidad.”


“En los versos de mi vida”


Anocheciendo 

la vida va anocheciendo,

la tarde duele 

cicatriza.


Espejos vacíos 

no son más que recuerdos 

sin esperanza,

un camino que va perdiendo 

ante la ausencia que es tan intacta.


Las últimas derrotas 

no sé fueron al cielo,

porque el tiempo es lluvia 

con miedo.


Y aquí estamos 

nostálgicos,

con la melancolía a flor de piel.


Con el milagro de la vida en la mano 

viendo el amor en el horizonte,

con la seguridad de mis días 

llenos de propósito.


Hoy el día es tan claro 

que alcanzó para ver el mar llamándome,

la única música es la de Jehová.


Él es los versos de mi vida 

el viento que cambia 

el amor en mi pecho.


Un abrazo sin lágrimas.



© Maquinista Mute, 2024.



viernes, 25 de octubre de 2024

Bajo los flores

 



“Bajo las flores”


En mi corazón hay palabras 

versos firmes y flores,

estrellas que no supieron volver.


Mi memoria sabe de Dios,

letras complejas 

del tiempo y espacio.


En algún lugar del infinito 

la luz vaga 

en la angustia del amor.


Tantos olvidos,

bailar con el tiempo y el polvo

hasta que el cielo sea bastante.


Mi dicha es un baldío 

para tu odio,

la vereda duerme en la esquina de la certeza.


Soy un gorrión aturdido 

por las hazañas de una urraca 

que no tiene miedo al declive.


Ese es mi poder y es muy mío,

bajo las flores decían las palabras 

es lo que amé.



© Maquinista Mute, 2024.*







jueves, 24 de octubre de 2024

El Futuro Espera

 



La última vez, nunca jamás,

la vida teje y desteje.


Olvido, ¿acaso nos hemos despedido?

Que se dilate la sombra en la litografía de un pasado.


Para siempre cerramos las puertas

sin mirar atrás.


La memoria tiene una noche abierta e irreparable,

ha perdido lo que es vano.


No volverá tu voz,

acaso el ocaso de una luz dispersa.


Y el ayer y sus aves presas,

la jaula pasada.


He querido envolverme en metáforas,

laberintos y poesía rota,


palidecer en la estrofa.


No puedo;

el útero de la historia

siempre lo salva,


mudado el dolor de las sombras.


He desnudado el pasado en un espejo,

escuchando la mirada,


¿qué he visto ahí?


Solo recuerdos, solo lo más oscuro

y los más bellos.


Vieja ciénaga se ha secado,

la bóveda de los mares,


toma mi mano, es presente.


El futuro, eso solo

con amor nos espera.


© Maquinista Mute, 2024.

miércoles, 23 de octubre de 2024

“El Instante y su Infinito

 


Érase una vez un niño perdido

que soñaba con el mar

y una vida mirando a la luna.


Y creció y fue hombre

de historias y recuerdos

de gaviotas y el cielo.


Ahora sabe lo que es el amor

también de lágrimas y dolor,

el hombre está con Jehová completo.


Érase una vez un niño

que la plenitud y la tarde

le dio siempre motivos

para crecer al florecer.


Y tocó el instante en su infinito

con el atardecer cayendo

en el cielo y sus olas.


En el laberinto encontró historias

retumbando el hierro construyó,

cada vez que salía el sol llegaba.


Y creció y fue hombre

con el recuerdo del sabor del agua

con los versos en la mano de su voz.


Aprendió a perdonar

lo invisible y las razones

el desamor y la alevosía.


La palabra infinita

la noche en la muerte

la derrota y humillación.


Hemos vivido con los ojos gastados

de tantos años de gloria

de tantas maravillas y latidos.


No le reclamo nada a un poema

siempre una palabra es un milagro,

la noche y el día son algarabía.


Hoy amo y gravito en tus sombras

en el inmenso universo

en tu empeño y mis ronquidos.


Soy amor, un beso sin miedos

un soneto coqueto que nada tiene

más que demostrar.


Érase una vez un niño perdido

y creció y fue hombre, libre

ruiseñor, dame tu nombre

soñaremos ser el Quijo

te.


Y el amor, siempre el amor.


*© Maquinista Mute, 2024.*

lunes, 21 de octubre de 2024

Noche, no te vayas todavía”

 


“Noche, no te vayas todavía”


Noche que no han visto mis ojos,

he fatigado la metralla

con cada momento incesante.


Sigue hasta que el viento espere,

hasta que el atardecer sea un centinela.


Hasta que cada centímetro de los años

tenga un aroma de párpados,

esos que sufren en el abismo de su soledad.


Entonces sí sabrás que has esperado,

sentirás la dicha de vivir los días.


Hasta que volvamos enteros,

y no rotos, unánimes con un vago sueño.


Noche, no tengas miedo,

el poema es constante,

incorruptible.


Que la tarde sea la última batalla

de libros y ciénagas,

de sonrisas con escarcha.


Mi secreto es un anhelo

en el tumulto de las palabras

y tus labios piadosos.


Noche, no te vayas todavía,

hasta que el ruiseñor florezca de

 amor.


© Maquinista Mute, 2024.

domingo, 20 de octubre de 2024

Racimos de octubre

 


"Racimos de octubre"


Racimos de octubre, 

se acaba la vida,

estoy vivo.


Soy el mar, 

mirando con asombro a las velas; 

nadie tiene el infinito.


Por eso, veré para otro lado,

a la clemencia del tiempo,

a la inocencia secreta de una tarde.


Soy la gloria de octubre,

el nombre de un poeta,

el sueño borroso de la muerte.


El pasado vedado de la aurora,

la elegía de un estupor,

sin prisa y agonía.


Soy el agua que vigía a los años,

el pobre inmortal

que toca el fondo de un espejo.


Soy un montón de cuarzos

inmóvil en la esquina de mi patio,

racimos de octubre.



© Maquinista Mute, 2024.





viernes, 18 de octubre de 2024

La última hoja

 




"La última hoja"



Te regalo mi tiempo

entre arcoíris y cuentos;

el mundo es eterno,

lo que se extingue es efímero

y no supo ganar.


Mi soledad atraviesa el mar;

numerosas palabras

que debo pronunciar.

Te veré en mi pobreza

y la de Dios,

en la última hoja.


Hoja de los hombres,

de ese árbol tirado

en el dolor del horizonte.

He sido ríos y calles,

ocaso de una noche estrellada;

he sido cántaros de agua

en un solar.


No tengas miedo;

la tierra es vieja;

estoy acostumbrado a orar.

Última hoja,

que la costumbre

sea un salmo

y tú, sueño, un diván.


Hoja infinita

de las orillas

del paraíso.

Agrieta mis pasos,

que mis manos te van a abrazar;

vámonos sanando.


Con amor se puede ganar;

soy esa rosa

que con agua y aire

te sabrá amar.



© Maquinista Mute, 2024.




El Verso No Olvida



El verso no olvida,

aspira fugazmente a beber de tus jardines, sombras y delirios.

Antes era el triste

apenas un reflejo, hoy todo es azul celeste.


Más allá de la vida está la muerte.

Mis lágrimas no tienen memoria,

mi corazón puede respirar,

que bajen los temores sin parar.


Vamos, dame la mano

que voy a volver.

El tiempo está exhausto y quiere correr.

Vamos, que los arrabales están de buenas,

la brisa brilla junto al mar,

si eres tímida, dame un beso.


Mi historia es aquella de libros,

vivimos y morimos,

anhelamos siempre ganar.


Despierta, el verso no olvida

sus huertos y valles,

que nos quieren abrazar.

Antes existió la zozobra,

la noche oscura consumía bruscamente las auroras.


Hoy soy lo que soy,

con cincuenta generaciones bajo el río,

sin dragones ni vikingos.

Hoy mi historia es un verso

que baña con racimos tu amor.


Eso es lo que soy hoy, trovador,

Miguel Adame es mi nombre.

Hoy lo digo:

Dios me amó primero,

hoy amo yo.



© Maquinista Mute, 2024.



jueves, 17 de octubre de 2024

Luces del Alba




Cada día traerá sus palabras

letras numerosas, al azar.


Escribir tu nombre

la lluvia busca la tarde,

¿quién escucha caer al pasado?.


El tiempo, las flores nunca son ciegas,

Mi padre no ha muerto.


La vida se acaba

en traer sus propias mentiras,

muchos años en herirte.


Pero el poeta es viejo y sabio

vaga es la luz que delira,

el verso lo puede todo.


Envía los recuerdos

con la luna,

hasta qué el inocente viva de nuevo.


El Sol y su nueva mañana.


Luces del alba,

desde aquí te regalo un poema.


Busquemos más allá

de lo que no se ve,

la historia nunca se acaba.


Para eso están las palabr

as.





© Maquinista Mute, 2024.


miércoles, 16 de octubre de 2024

El amor sin soledad

 



Cuando el tiempo se haya consumido,

jugaremos al infinito,

sujetando el albedrío

del que soy cautivo.


Tiempo y ruegos,

el sueño es una agonía silenciosa,

tantos somos en el crepúsculo,

insomnes columnas sin un paraíso.


El mundo es incierto, lo sé,

antiguo pacto de aquellos

fanáticos empedernidos.


La tarde tiene sueño de ti,

soy el don del verso,

ese que usas para perderte

en el laberinto que todos

te dejaron en silencio.


Soy el delirio del eclipse,

ese que vio tantos nacer,

morir nunca es un regocijo.


Lo esencial de la vida es amar,

el poeta lo sueña cada día,

escribe su gloria.


Quiero ir a la playa

a contemplar el poema

que desgarra la costumbre

de la inmensa soledad.


— Maquinista Mute —

martes, 15 de octubre de 2024

El hombre de las palabras



Soy el poeta que no escribe poemarios 

ávido en el lazo de mi humanidad,

la noche se traga el aire 

las penurias de un verso robado.


Soy la guitarra,

el recuerdo de unos retratos

la rima ausente 

el intento a poeta 

con su vieja espada.


Mi nombre es el de alguien

que sabe a cualquiera,

años añejos 

sabios en su preceder.


Fiesta de estrellas,

dulces aventuras 

que ya nadie lee.


Soy la luz en un manuscrito,

el primer nombre 

en su plenitud y la pobreza.


El mar solitario 

con su lenguaje antiguo,

el alba que se asoma 

en las caricias de muchas Lunas.


La arcilla que brilla 

en la piedra caliza,

las letras de asombro,

el desperdicio creciente de un jardín.


El poeta de las seiscientos escritos,

el del corazón secreto 

el de las firmes palabras de un corazón,

el hombre de las palabras.




“Maquinista Mute”

Fraguar la fragilidad

 


Ha fraguado la fragilidad

amanece,

la vida pacta con la muerte.


Sueños lúcidos 

instantes,

árido es el camino del adiós.


Cronología de la nostalgia 

he aceptado la lágrima del reproche,

el abandono.


Luz en agonía 

nuestra locura es el tiempo,

irrevocable.


Desierto imperdonable,

hablemos de la vida 

alegórico y borroso es el firmamento.


Las horas muerden con la ausencia,

vamos al universo 

lleno de historia.


El infinito canta 

incansable,

El alba es de los

 dos.



“Maquinista Mute”




lunes, 14 de octubre de 2024

Memoria de un lugar perdido

 



"Memoria de un lugar perdido"


No juzgo el aire tan eterno,

para mí es una dicha, tus recuerdos.


Hueco hondo que la muerte sentencia

en los sueños, que penetran las nubes que duermen.


Gorriones de la noche,

la palabra va recordándote;

¿Qué fue de mí?

El horizonte da la vida corriendo.


Todos somos eternos,

las batallas son versos que escriben tu nombre.


Sueños de la noche,

sueños sin luz, abundante posesión de la retórica.


La verdad es un milagro vigía,

no quiero que fallezca la noche;

las flores huyen de la tormenta.


He vivido las reliquias que amamos,

supimos tarde vivir con la soberbia de los demás,

sin ofendernos.


Demasiados secretos.



viernes, 11 de octubre de 2024

Anhelos en el vacío

 



Estoy solo, conmigo mismo,

cantando anhelos al tiempo.


Afuera nadie ve, nadie canta,

brilla el desamor de una hoja

que fue un milagro de primavera.


Aquí no soy nadie, todos

están ciegos, no soy un cobarde.


Tú eres amor gradual,

los que no te conocen

escasamente respiran

el aroma de la mañana.


Soy el último pájaro

que sueña con la mano

que sangra la tristeza.


Heridas del ocaso incierto

que recogen las palabras

del campo. 


Mi amor es un recuerdo, un milagro

en el alba, la llanura

en el horizonte.


La quietud tiene sabor

a victoria, a miradas

del aire, a callejones

sin viento. 


Estoy acostumbrado

a las palabras que saben

a silencio. 


A los abrazos

de mi memoria, a la última

playa, al frío desnudo.


He desvelado la sombra

sin escolta, la tarde

sin lanzas. 


El dolor sin pedregales, la ambición

sin su muerte, la tregua sin pausa. 


Quisiera…


— Maquinista Mute —



Herencia del tiempo




 “Herencia del Tiempo”


A mi primo Marcos, pirata,

hermano del tiempo.


Ya es tarde, y en el cielo, una herida abierta

sonríe a la distancia, esa que insiste

a sembrar el miedo.


Que el susurro de la noche

se olvide de la tarde y la pobreza,

que los salmos te consuelen

y la tierra tenga agua repleta.


Infinita aventura de vivir,

dame fuerza e inocencia,

para vencer el veneno

de las sombras inquietas.


Suspira, que nada te cuesta,

tendremos un río

con peces y fosas coquetas.


Como cuando, niños, pescábamos felices,

sonrientes corriendo

con la presa presumiendo contenta.


Hoy es cierto, somos hombres de concreto,

viejos honestos,

imanes del tiempo.


Sabes, recuerdo al abuelo,

ese que declamaba

a Luis Spota al viento.


El mar estaba lejos, no importa,

Sirenas y tiburones endrigos

eran nuestros amuletos.


Éramos felices chamacos de sueños,

hoy la brújula tiene imanes

que enloquecen el tiempo.



“El amoroso”

jueves, 10 de octubre de 2024

Suspiros robados

 




*Suspiros Robados*


Los años que he vivido, cada suspiro robado en tu nombre.

Desde el fondo del temporal, voy silencioso amándote.


Ya es tarde, no alcanza el tiempo para ver crecer a los árboles.

Aún así, nunca he olvidado el sol que se hunde en medio del mar.


Tiembla el amanecer cada vez que se desborda el amor,

amor de un padre que no conoce la soledad de un sueño impreciso.


Mantén la cuerda que el cariño se hunde, se va con la mirada

de unos ojos cubiertos.


Cuándo yo te amé, te amé primero, sin privilegios ni alguna victoria.


Así que vámonos derramando estrellas, que la noche es larga,

la vida es hermosa, amorosa es la prosa.


Que la luna no duele, duele la culpa del vacío de las cosas.

Y eso no lo tenemos, amor, porque amar es de nosotros,

y esa es otra cosa.


El mundo se derrite en peleas, lo he visto,

en los años que he vivido robando un suspiro a la oscura derrota.


“El amoroso”



miércoles, 9 de octubre de 2024

Vámonos amando

 


*Vámonos Amando*



He inventado colores,

sin ningún remordimiento,

blanco es el amor,

que el silencio ha sido desperdiciado.


He creado un jardín,

que las distancias han borrado,

El mundo es una catástrofe

mejor vámonos amando.


Que el dolor no es una opción,

es un mal que amanece

cuidando siempre nuestros pasos

mejor vámonos amando.



Canto porque me he cansado de llorar,

el frío es una ausencia,

que siempre levanta la mano.


Vámonos alejándonos de la noche,

es mejor la luz,

que vivir llorando.



Quiero esta mañana construir

un lugar amado,

la guerra y el odio solo dan asco.


Que la garganta se hunda en el mar,

sin la mirada de un huracán

ese que todo se lleva a su paso.



Quiero rodearme de flores,

respirar los pensamientos

sin ningún campo santo.


Que la soledad se extinga

que viva el sentimiento,

el miedo es una esperanza

sin ningún gran resultado.



Que el caudaloso tiempo

se olvide en las sombras,

que el enemigo sea,

solo un muerto atolondrado.


Amemos juntos,

vámonos amando,

mientras otros 

solo se van acabando.




Instantes Eternos

 



Con cariño, Lúdico,

La volveremos a ver…




Ahora que todo se pierde,

abrázame,

porque somos instantes,

fragmentos del tiempo.



Quietud del agua sombría;

cierro los ojos,

todo lo hermoso

me recuerda que existes.



Somos seres inmortales,

vehementes vivimos

en el recuerdo

de aquellos días.



Aunque ahora las hojas estén secas,

sé que algún día,

serán hojas verdes de vida.



Mi corazón atestigua

que lo eterno le apetece el amor;

amamos lo que fue alegría.



Y que la canción que entona mi voz,

esa que desgarra los sueños

de treinta años atrás,

solo sea un amor,

de tu hermosa estadía.







martes, 8 de octubre de 2024

Voz en la noche



Miradas dispersas,

he aprendido a nombrar las estrellas,

la noche no pasa inadvertida,

es la hora de la luz.



Tenue es el cielo

con tu voz,

y la tierra se exalta

con tu sosiego,

robemos tiempo,

que no se detiene.



Devorando las palabras

que saben de ti,

esta noche es poca

en tu espacio,

usemos la fragancia

de las flores.



Las miradas del mundo,

el clamor detenido

en el vértigo de tu voz.



Muerte infatigable huye

de mi amor,

hasta que en el último día

perdure algo entre nosotros dos.



Espejos de la Soledad

 


Espejos de la soledad.


Espejos de una cárcel silenciosa

cosiendo heridas en el ocaso,

mutilando la tarde con colores ansiosos.


La soledad es pobre,

porque solo tiene tristeza,

recoge los sueños,

aún duele el vacío.


Mi amor te obliga a levantar

lo que se ha perdido en la ausencia,

ahí te observo,

entre nosotros vive la esperanza.


Las batallas son una guerra en el cielo

el espacio toca fondo,

miedo cuando vuelven los sueños.


Aquí estoy

Estoico,

sereno como el mármol.


Con el eco del amor que late

en lo que seremos y perdura,

con el universo esperando la tarde

con el milagro lloviendo en el alba.


Olvida los golpes

 la llanura tiene horizonte,

toma mis versos que saben a vida,

no olvides, ya no recuerdes.


El viento ya no tendrá un ruido cansado,

el amor es nuestro

se desborda en la esperanza,

el tiempo es inevitable.


Juntemos las sombras con urgencia,

 la luz es para nosotros,

volveremos con las lágrimas

ahí estará Dios.


Vigilemos los sueños

que no tienen brazos,

ahí estará la quietud.


Con amor 

el frío se pierde en el alba,

con amor Jehová es escolta.


Espejos de la soledad

el aire trae tregua,

voces con espada

el atardecer te espera.


Ahí he llegado con los años 

con un verso inconcluso

secando lo que se ha perdido,

con la mirada abrazando a las nubes.











lunes, 7 de octubre de 2024

Julieta, mi refugio

 



                 A Julieta, la del amor sin límites,

                 refugio en las tormentas.



                                  "Julieta, mi refugio"



Nunca he olvidado un verso donde estás tú,

    como un pájaro que regresa a su nido,

    voy heróico por el tiempo sujetando tu amor.

Aún cuando el sol se haya hundido

    y cambie el espacio en su sombra,

    sigo taciturno cuidado tus latidos.






Hemos permanecido en el alba

    doblegando los horrores,

    tantos años y tan pocos.

El instante nunca estremeció

    lo que somos juntos los dos.






El silencio ha desgastado los suspiros,

    nunca nuestro amor.

Desbordamos el horizonte Julieta

    que lo nuestro es amor,

    acércate, juntos amanece,

    Jehová es de los dos.






Seguiremos como el alba

    al acariciar al universo

    y la Luna cuando canta su esplendor.

Juntos, cada mañana tiene sentido.

Mis poemas te aman,

    aunque la mirada ya no tenga memoria.

Siempre me aferro a escuchar tu voz.






No existe el tiempo, ni vejez

    cuándo existe tu amor,

    que vaguen los suspiros

    porque tu dulzura es mi vicio.

El tiempo no es caudaloso,

    es avaro en sus días,

    aún así para mis versos

    no hay imposibles son eternos en ti.






Quiero ser un espectador de estrellas,

    en ellas están tus estrofas.

Se que es inmortal el ocaso

    en treinta y dos primaveras.

Ese es mi amor eterno por ti.



domingo, 6 de octubre de 2024

El jardín de la memoria

 



“El jardín de la memoria”


En la selva y sus hojas

la noche tiene una sombra silenciosa,

que la luz aceche los manantiales 

de mi memoria que te recuerda.


Nunca te has ido,

cualquier recuerdo

tiene tus colores.


Repartimos los médanos de un jardín

que sabe a temporal.


En la pobreza hemos yacido la memoria

no me avergüenzo de comer frijoles,

el tiempo es inmortal

para vivir y no aprender de errores.


Cuánto te amo,

en el destierro de mis años 

recolectando estrellas de sabores.


Así sea la noche sea antigua

y las lágrimas un verso inconcluso,

acaricia las palabras que te recuerdan.


Poco a poco seremos

un refugio que se acostumbra

a los besos.


Que la llanura sea de gloria

y la ceniza un peso

que se lleve el viento de tu olvido.


Que arda siempre mi canto 

en la hermosura de tus ojos,

seré lo siento en la esperanza.


Nunca te has ido

te reconozco todavía,

en el sol hundido en mi fantasía.


El alba doblegó mi corazón

después de ti

ya no queda nada.









domingo, 29 de septiembre de 2024

La sombra y la luz.

 


*La sombra y la luz*



La sombra y la luz.

La sombra ha muerto con indiferencia,

los sueños son nuestros.

Como estrellas antiguas en su ignorancia.



Jazmín, fisura ignorando la cornisa

de una pasión.



Limpia mi corazón de lágrimas y sombras,

hasta que la tarde sea un sosiego lejano.

Que el sueño demore mis palabras,

se han derramado en el declive de un aljibe roto.



Buscaré en las montañas su espesura,

hasta que la ceniza sepa a gloria.



Te he perdido en el jardín de una tarde,

en la alquimia de una rosa increíble.



Sólo tengo mi clamor en las miradas del mundo,

en el perdón y su tertulia.



Vamos a abrazarnos,

en la infinita absolución de una voz arrinconada.



En la luz que te ama en el silencio

de un sillón que ha contado la zozobra.



La noche espera en sus interminables memorias,

tictac despechado por el tiempo.



Que la sombra viva con la luz y tus recuerdos,

en los colores de mi presente ilusorio.



Aquí también te amaré, abstracto

en el futuro limitado por la muerte.



Esa es mi sentencia en el mundo,

arenas que se agolpan en un jardín de hojas y silencios.



Nada sabe a tu amor,

ese es mi sufrimiento eterno.





viernes, 27 de septiembre de 2024

Caricias y prosas




Ego
qué fácil es perder la fé,
testimonio del silencio
en un instante inaudito.

Soy el viejo poeta
que quiere a los gatos,
que cuenta a las estrellas
que florecen con el alba.

No te vayas
quédate conmigo,
cómo todos los días 
se quedan con la esperanza.

Que las cenizas campestres ardan, 
que brote la lluvia en las quimeras.

Yo estaré en el cielo hondo
perdurando en el trueno
y las rocas medianas.

Contemplado a los prados 
que verdes rebosan,
soberanos al mundo
libres de la tristeza de los locos.

No te vayas 
que el ego se pierda 
en la muerte del hombre.

Mis brazos serán un jardín
que quiere vivir
con la voz que se respira.

Es tu voz,
orquesta preciosa
de caricias y prosas.


Maquinista Mute.





martes, 24 de septiembre de 2024

Gota de rocío



 Amar,

déjame usar los músculos del corazón

en estos tiempos que son más largos.


El tiempo 

pasa muy rápido,

estamos tán débiles que solo callamos

para escuchar el ruido del horror.


Amar

nadie escapa de la espada de Dios

y él es amor,

que el miedo muera despacio

cien años en el vientre de la desolación.


Si yo pudiera amar

escucharía el mar y no la hoguera,

que las lágrimas no tengan una tumba

en el rosal.


Si yo pudiera, amor,

el río volaría con los pájaros

en las nubes de la pasión.


Amar

viento de noche en la interperie

abrigalo como una madre,

no podrá morir

he clausurado a la muerte.


Me basta la lluvía y un que otro charco

para correr tan despacio,

cómo cuando era un niño 

sin preocuparse del espanto del corazón.


Te he sobrevivido a todo 

será octubre

ese mes fue glorioso,

hemos vivido

con la garganta en el jubilo de un ocaso.


Amar 

sin la infamia y la mentira,

golpear la mirada 

con las tibias canas.


El polvo es el oro de la vida

vuelva que aquí te espero

en la gota de rocío

solo tengo para ti un poema de amor.








lunes, 23 de septiembre de 2024

Eterno

 



Huir

vamos, volemos,

cubiertos de horas

sin el tiempo.


Desbordamos el llanto 

sin el recuerdo del pasado,

abandonemos el crepúsculo

pintarrojeado de un mundo sin rostro.


Te traeré luces

y frutos del huerto,

hasta qué la tristeza 

sea una muralla inalcanzable.


Que tus ojos se suelten 

al mirar extraños,

que suspiren con la luz

hasta qué la vida sea un coliseo.


Viajemos con la piedad

tomando la mano del viento,

hasta qué el amor me entierre

y me encuentre eterno.


Juramos amarnos

hasta el hueso,

apesar de la miseria tan humana

y no tan lejos.



Mute.







viernes, 13 de septiembre de 2024

El tren insurgente

 



EL tiempo y los muertos

el poema va gravitando

por encima de los olvidados.


Recordando el silencio 

del aroma de las flores,

música que cambia de piel,

nunca me olvides.


La culpa es lenta 

monótona, 

va midiendo lo inmensurable

qué son los sueños.


Las palabras tienen una batalla

nacen calladas hasta que envejezco,

estupor anhelante

de los que vivieron conmigo.


Tengo nostalgia de la nada 

de la perpetua indiferencia

de ni gato que no me quiere.


Quiero decirte

que alguna vez fuí pájaro

y volé en la quietud

de un abrazo que respira el mar.


Dios existe

no soy piedra

soy un hombre escandaloso

que se acoge en cada noche

en sus gafas y una lámpara de alcohol.


Éramos misericordia

magnolias que le hablaron a la muerte,

ven conmigo

aguantame los fragmentos 

de un corazón incólume.


Aquí seré lo imposible

huele a esperanza dichosa,

es que seré vivo 

en el modo sereno

de un tren insurgente.



Maquinista.




miércoles, 11 de septiembre de 2024

Una balada para amar.

 



Hoy voy a amarte

es lo que dicta el corazón,

no es un sentimiento falso

o de reconciliación.


Es tan corta la vida 

para perderse en un mar 

sin satisfacción,

hoy estamos y mañana somos

un recuerdo que se borra con la voz.


Caminemos de la mano

el mundo odia

y yo pido perdón.


Que los campos celestes te arropen

cómo lo hace Dios sin rencor,

el sol mañana sale

sin reproches y obstinación.


Lo mismo hace la luna 

esconde los sueños,

brillan los cuerpos celestes

para que tú descanses

sin ningún remordimiento y dolor.


Déjame tomar tu mano

te veré a los ojos 

sentirás lo hermoso

que es respirar tranquilo

con la satisfacción del amor.


Nada es tuyo

todo es de Dios,

mientras siga vivo

la noche será un vals

una balada para amar.



El amoroso.




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Un día a la vez

  Esperar hasta el final del camino,  no puedo,  necesito ahora ese último respiro. Quisiera cerrar los ojos y dormir  hasta que la vida sea...

Muchas gracias.

Queridos y apreciados lectores:

Solo tengo más que agradecimiento para cada uno de ustedes que se han tomado unos minutos de su valioso tiempo, para leer mis poemas.

Gracias al Internet, a la gran nube, he podido llegar relativamente a todos los rincones de la tierra, a toda hora y en todo momento solo con una conexión a Internet.

Me llena de satisfacción saber que muchos de ustedes son de países tan lejanos.

Espero poder seguir compartiendo en un futuro, más y más de mis poemas y tenga el honor de ser leído en su corazón.

Gracias eternas.

Su amigo.

Miguel Adame Vázquez.

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