martes, 31 de enero de 2017

No me llevaré a la tumba todos tus secretos.



Tus ojos son un claro reflejo del miedo que existe en ti.
No te culpo, con tu pasado cualquier momento puede ser oscuro y perturbador.
Tú no escogiste tener que vivirlo.
Tampoco yo pedí poder escribirlo.
Pero es algo que no se pudo evitar fácilmente.

Hoy reconozco que sabes vivir muy bien.
Siempre lo has hecho de una expendida manera. 
Y entonces mi única preocupación se convierte en saber cómo podré seguir aferrado a ti.
Respirando toda tu ansiedad para que seas libre.

Tal vez necesite tocar con tentación a tu memoria.
Y así recuperar por completo el habla.
Solía disfrutar demasiado la charla.
Ahora solo encuentro placer en escucharla.

Me preguntas el porqué de mi silencio. 
Tal vez no intuyas que prefiero hacer como si no pasara nada.

Tal vez tu siempre seguirás prefiriendo a la soledad como compañía única.
Aunque eso te convierta impopular.
Para ti no tiene ninguna importancia.
Eso nunca ha impedido que seas en el tiempo muy dichosa.

No me llevaré a la tumba todos tus secretos.
Tal vez los tengas que sobrellevar con impaciencia.

Pero estoy seguro que llegará el momento al final del camino.
En donde ambos tendremos que afrontar a  nuestras propias miradas.
Tal vez ahí sabremos con exactitud después de tanto tiempo.
Cuánto te amo y cuánto de verdad me amas.

Poesía.
Miguel Adame Vázquez.
31/01/2017.

2 comentarios:

  1. Siempre llega un momento en el que las miradas dictan lo que desde tiempos ancestros confesaban.

    Un instante en el que el camino se vuelve destello y todo encuentra el cobijo que la piel reclamaba.

    Te dejo un abrazo de luz y admiración

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Se vale la critica que propone.
El comentario que nutre. muchas gracias.