sábado, 7 de enero de 2017

Y con eso nos basta.



Solo conocemos los bordes de un camino que es inmensamente inmensurable.
Y en esa ignorancia eterna olvidamos escuchar a los susurros del universo.

Vamos confusos por querer plasmar nuestra ira con nuestros propios caprichos.
Y seguimos vagando solos frente a una oscuridad que gravita en horizonte inmediato.

Solo atinamos en seguir haciéndolo una y otra vez porque pensamos que es la única opción que nos queda para salvar a un corazón que a todo le teme.
Y continuamos odiando a una humanidad a la cual del todo desconocemos.

Seguimos hundiendo a todo aquello que es mejor solo porque no lo comprendemos.

Y preferimos con ello en seguir cortando a las flores silvestres del campo.
Siempre con la esperanza de que sus colores rebeldes podrán distraer a la mirada fija que hacia nosotros trasciende en el firmamento.

Olvidamos que algún día nos tendremos que tomar un descanso en donde el tiempo transcurre sin ninguna prisa.
Y solo en ese momento instantáneo abriremos bien los ojos.
Pero tal vez será ese momento demasiado tarde para poner atención a lo que nos queda de vida en la tierra.
Quizá fallamos por no querer recordar que es el conocimiento el que nos da el poder para dejar de seguir deambulando eternamente.

Seguimos viviendo sin agradecer ni una pizca a quien nos mantiene en la única memoria que reta a la muerte.
Lo ha hecho siempre sin renunciar al poder de ayudaros a superar nuestro legado estéril de historia.

Solo conocemos los bordes de los caminos de Dios.
Solo hemos oído un débil susurro acerca de él.

Es muy poco lo que podemos comprender de esa magnificencia.
Pero con eso nos debe de bastar para darnos cuenta que no hay nada mejor para nosotros mismos que el amor completo que nos otorgó.
Con eso nos basta.

Poesía.
Miguel Adame Vázquez.
07/01/2017.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Se vale la critica que propone.
El comentario que nutre. muchas gracias.