lunes, 5 de diciembre de 2016

Esas cicatrices nos hacen ser una pieza más hermosa.




Acepto con gusto las muchas veces que las cosas están lejos de mi control.

Ahora me doy cuenta que no fue mi culpa.
Eso me anima a seguir adelante sin ningún remordimiento.

Sé que soy como esa taza de cerámica que alguna vez fue rota.
Y que una a una sus piezas se van uniendo con los pedazos del alma del oro y la plata de la reconciliación.

Ahora entiendo que esas cicatrices y marcas nos hacen ser una pieza aún más hermosa.

Sé que tengo muchas imperfecciones todavía.
Y que tal vez moriré con la mayoría de ellas algún día.
Pero estoy seguro no me arrebatarás la búsqueda que tengo día a día por ser mejor.

Me aceptó pacíficamente.
En ese ciclo natural del crecimiento y de la decadencia de mi ser.
Nada doblegará mi corazón.

Poesía 
Miguel Adame Vazquez.
05/12/2016

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