domingo, 9 de abril de 2017

Un poema es para siempre.


Cuando empecé a practicar el silencio 
Muchas voces me acallaron por no participar en el juego narcisista de eliminar el amor de otros.

Cuando terminé mi silencio y empecé a hablar de la verdad a otros
Muchos silencios me atacaron por no detener a mi voz interior que necesitaba ser escuchada.

Cuando no hice realmente nada y como un muro inerte dejé que el tiempo pasara y me envolviera en su última estocada
Muchos quisieron sacudirme por solo ser un individuo quieto ante los deseos cotidianos de ellos.

Cuando fui perseverante como aquella gota que cae constante en el mismo lugar por siempre
Muchos inamovibles quisieron borrarme por creer que era una amenaza a sus ideas más arraigadas.

Es por eso que ahora solo escribo poemas para bien y para mal.
Al final, poemas para siempre.

Poesía 
Miguel Adame Vázquez.
10/04/2017.

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